La Contraloría alertó que la Defensoría Municipal de la Niña, Niño y Adolescente (DEMUNA) de la Municipalidad Provincial de General Sánchez Cerro opera sin personal especializado, sin ambiente exclusivo y con apenas S/ 1 520,00 (mil quinientos veinte soles) asignados para el 2026, según un Informe de Visita de Control del Órgano de Control Institucional (OCI).
EL HALLAZGO PRINCIPAL
La situación advertida por el Órgano de Control Institucional (OCI) compromete directamente la atención de niñas, niños y adolescentes en condición de riesgo o desprotección familiar en la provincia General Sánchez Cerro. El Informe de Visita de Control N.° 012-2026-OCI/0444-SVC identificó que la Municipalidad Provincial de General Sánchez Cerro no garantiza las condiciones mínimas para el funcionamiento normal de su Defensoría Municipal de la Niña, Niño y Adolescente (DEMUNA).
El informe fue emitido en Omate el 29 de mayo de 2026, luego de una evaluación realizada entre el 18 y el 22 de mayo de 2026. La comisión de control revisó la implementación y sostenimiento de la DEMUNA, servicio municipal encargado de intervenir en casos vinculados a derechos de niñas, niños y adolescentes, conciliaciones, alimentos, tenencia, régimen de visitas, riesgo de desprotección familiar y otras situaciones sensibles.
De acuerdo a este informe, la gestión de la alcaldesa Flérida Meza no ha previsto la implementación con recursos humanos y condiciones materiales para atender a esta población vulnerable en la DEMUNA. En específico, carece de psicólogo y asistente social, pese a que estos perfiles resultan necesarios para brindar soporte emocional, evaluar situaciones familiares y realizar visitas domiciliarias cuando los casos lo requieren.
Asimismo, la DEMUNA no dispone de un ambiente físico exclusivo. Los casos eran atendidos en el mismo espacio donde el responsable de la oficina desarrollaba funciones de asesor legal. Esto genera una alerta adicional, porque el servicio requiere condiciones de privacidad, confidencialidad y trato adecuado para niñas, niños, adolescentes y sus familias.
El informe consigna, además, que la DEMUNA no cuenta con espacios lúdicos ni equipamiento adecuado para la atención de niñas, niños y adolescentes.
EL “PRESUPUESTO” PARA LA DEMUNA
A ello se suma un presupuesto reducido. El Plan de Trabajo DEMUNA 2026, aprobado mediante Resolución de Gerencia Municipal N.° 0063-2026-GM/MPGSC, de fecha 5 de marzo de 2026, asignó S/ 1 520,00 (mil quinientos veinte soles) para la oficina. Según el informe, este monto resulta insuficiente para garantizar el cumplimiento de sus funciones, pues las actividades de la DEMUNA requieren personal especializado, equipamiento, materiales, logística y acciones de verificación domiciliaria.
La Contraloría también observó que dicho presupuesto no fue vinculado al Programa Presupuestal 0117: Atención oportuna de niñas, niños y adolescentes en presunto hecho de abandono. Esta falta de vinculación presupuestal pone en riesgo la operatividad del servicio, según lo consignado por el Órgano de Control Institucional (OCI).
En ese marco, la alcaldesa provincial Flerida Vary Meza Ramos, debería adoptar las acciones preventivas y correctivas que correspondan, si es que realmente tiene interés en atender a poblaciones vulnerables de su jurisdicción, ya que actualmente la DEMUNA, no cuenta con el personal, presupuesto, ambiente físico ni organización interna necesarios para asegurar el normal funcionamiento del servicio.
EVIDENCIAS
La Comisión de Control sustentó sus alertas en la revisión documental y en una inspección realizada el 19 de mayo de 2026. Durante esa visita se verificó que la DEMUNA no se encontraba operando en condiciones adecuadas, debido a que no contaba con un ambiente físico para el desarrollo de sus funciones.
El informe incorpora un registro fotográfico donde se observa que el ambiente inicialmente destinado para la oficina de la DEMUNA permanecía cerrado durante el periodo de visita de control. Según el documento, ese espacio se encontraba ocupado o destinado para el Concejo Municipal, lo que impedía su uso regular como oficina especializada para la atención de niñas, niños y adolescentes.
La responsable de la DEMUNA informó a la comisión que, en una supervisión anterior del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), se había levantado un acta con observaciones. Entre ellas figuraban la necesidad de contar con un ambiente adecuado, la restitución de mobiliario y el requerimiento de personal profesional necesario. Sin embargo, al momento de la visita de control, la oficina no se encontraba funcionando en el ambiente acondicionado para el servicio.
Llama mucho la atención esta carencia, puesto que mediante Resolución Directoral N.° 162-2024-MIMP-DGNNA-DSLD, del 6 de noviembre de 2024, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) acreditó a la Municipalidad Provincial de General Sánchez Cerro para brindar el Servicio de Defensoría Municipal de la Niña, Niño y Adolescente.
No obstante, la acreditación exige contar con un equipo interdisciplinario mínimo. El informe señala que la DEMUNA debe tener entre sus integrantes a un abogado y un psicólogo como mínimo. En la práctica, según la revisión efectuada, la municipalidad no contaba con psicólogo ni asistente social para reforzar la atención de los casos.
El gerente de Desarrollo Económico y Social comunicó que la municipalidad se encontraba en déficit económico y que, por ello, no contaba con personal suficiente para el servicio. También se informó que el responsable de la DEMUNA era el magíster Héctor Florián Mendoza Cari, quien además cumplía funciones como gerente de Asesoría Legal. Entonces, ¿cómo lograron la acreditación?
Resulta más que sorprendente conocer que el informe advierte que una sola persona asumía la responsabilidad de la DEMUNA sin contar con el equipo profesional requerido para atender casos de carácter social, familiar y psicológico.
La administración municipal no adecuó su Reglamento de Organización y Funciones (ROF) a las funciones vigentes de la DEMUNA, ni contempló en el Cuadro para Asignación de Personal (CAP) las plazas necesarias para que estas se reflejen en el Presupuesto Analítico de Personal (PAP).
A esta postergación se suma que la municipalidad no incorporó adecuadamente las funciones de la DEMUNA en sus instrumentos de gestión ni aseguró plazas permanentes para sostener el servicio.

LO MÁS PERJUDICADOS
La afectación principal recae sobre niñas, niños y adolescentes que necesitan atención municipal frente a conflictos familiares, presunta desprotección, alimentos, tenencia, régimen de visitas, violencia familiar, reconocimiento de filiación, conciliaciones y otros casos que forman parte del trabajo regular de la DEMUNA.
Cuando una oficina de este tipo no cuenta con psicólogo, asistente social, ambiente privado ni espacios adecuados para menores de edad, el servicio queda limitado en su capacidad de atención. Según el informe, la falta de profesionales especializados impide brindar soporte emocional a los usuarios y realizar visitas domiciliarias cuando los casos lo requieren.
La ausencia de un ambiente exclusivo también afecta la confidencialidad. Los casos que llegan a una DEMUNA suelen involucrar información sensible sobre la vida familiar de niñas, niños y adolescentes. Por ello, el informe recoge la exigencia normativa de contar con ambientes adecuados, privados y seguros.
La DEMUNA es una oficina destinada a proteger derechos de población vulnerable. Si no cuenta con equipo mínimo, presupuesto suficiente ni infraestructura adecuada, la atención puede verse debilitada precisamente en los casos donde se requiere intervención oportuna.
LA DEMUNA FUE SOLO PARA LA FOTO DE LA ALCALDESA
El 7 de noviembre de 2024, la Municipalidad Provincial General Sánchez Cerro difundió en su cuenta institucional de Facebook una publicación en la que, documento en mano, la alcaldesa Flerida Vary Meza Ramos anunció: “¡¡Tenemos excelentes noticias!! Nuestra DEMUNA ya es una instancia acreditada”.
En el comunicado, la entidad informó que el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), mediante Resolución Directoral N.° 162-2024-MIMP-DGNNA-DSLD, acreditó a la Defensoría Municipal de la Niña, Niño y Adolescente (DEMUNA) de la provincia General Sánchez Cerro, departamento de Moquegua, para actuar en el procedimiento por riesgo de desprotección familiar de niñas, niños y adolescentes.
La publicación municipal sostuvo que la acreditación se obtuvo “habiendo cumplido con los requisitos solicitados” y consignó la asignación del código de Defensoría de la Niña, Niño y Adolescente (DNA) N.° 18003.
Sin embargo, el informe de Contraloría mostró la otra cara de esa celebración institucional: la DEMUNA acreditada funcionaba sin psicólogo, sin asistente social, sin ambiente exclusivo, sin espacios lúdicos adecuados y con apenas S/ 1 520,00 (mil quinientos veinte soles) asignados para su Plan de Trabajo DEMUNA 2026.
La imagen de la acreditación, exhibida como logro de gestión de la alcaldesa Flérida Meza, terminó contrastando con la realidad: el servicio municipal llamado a atender a niñas, niños y adolescentes en riesgo o desprotección familiar no tenía las condiciones básicas de personal, presupuesto e infraestructura para operar con normalidad.


