Una vigilia en memoria del exalcalde de Cuchumbaya, Armando Romero Torres, se realizó en la cocatedral de Moquegua, donde su hija, Mariela Romero Calizaya, junto a otros familiares, exigió justicia y pidió que los responsables de su muerte reciban todo el peso de la ley.
Durante la actividad, Mariela sostuvo que su padre fue asesinado y señaló que el hecho estaría relacionado con un conflicto por la propiedad de un terreno que, según indicó, su progenitor había comprado a sus padres hace varios años.
La hija del exalcalde manifestó que las diferencias con los hermanos de su padre se prolongaban desde hace aproximadamente una década. Según su versión, sus tíos no habrían respetado la decisión de su abuelo respecto a la propiedad y posteriormente aparecieron otros documentos en los que también se alegaba la compra del terreno.
“A mi padre lo han asesinado y se debe hacer justicia, por eso estoy aquí. Mi padre hace muchos años compró un terreno de mis abuelos en vida, pero sus hermanos no han respetado la decisión de mi abuelo e incluso aparecieron otros documentos aduciendo que también habían comprado, pero no podían comprobarlo”, declaró.
Asimismo, denunció que durante estos años se habrían registrado diversos actos contra su familia, entre ellos la quema de la vivienda ubicada en la chacra y la fumigación de los cultivos, provocando su pérdida.
Mariela Romero también afirmó que sus familiares presentaron denuncias y solicitaron garantías personales ante las amenazas que, según indicó, recibían sus padres. Sin embargo, aseguró que estos pedidos no fueron atendidos oportunamente.
“Se han ensañado contra mi padre, ha muerto de la peor manera, lo han golpeado con palos, por eso pedimos que se haga justicia de acuerdo a ley. Solo me queda acompañar a mi madre”, expresó entre lágrimas.
TESTIGOS HABRÍAN SIDO AMENAZADOS
Según el testimonio de la familia, algunas personas que presenciaron la agresión intentaron auxiliar a Armando Romero, pero habrían sido impedidas por los atacantes, quienes portaban palos y los amenazaron. La familia sostiene que los agresores se retiraron cuando la víctima ya había fallecido.

