POR: MAG. JAIME CARPIO BANDA
La Municipalidad Distrital de Deán Valdivia presenta una situación crítica en la ejecución de inversiones. Al 31 de julio de 2026, registra un Presupuesto Institucional Modificado (PIM) de S/ 8,878,068 y un devengado de solamente S/ 797,538, equivalente al 9 %.
Considerando que, por el periodo transcurrido, debería alcanzar aproximadamente el 55 %, existe una brecha negativa de 46 puntos porcentuales. Para cumplir esta meta debió devengar S/ 4,882,937; por tanto, mantiene un retraso financiero aproximado de S/ 4,085,399.
POR DEBAJO DEL PROMEDIO PROVINCIAL
El desempeño municipal también se encuentra por debajo del promedio de la provincia de Islay, cuya ejecución alcanza el 23.4 %. La diferencia de 14.4 puntos porcentuales evidencia que el retraso no responde únicamente a factores territoriales, sino a posibles debilidades en la capacidad de gestión de la municipalidad.
Solo dos proyectos superan el 55 % esperado: el mejoramiento de vías de la UPIS Alto de la Luna, con un avance del 76.7 %, y la transitabilidad hacia el centro poblado El Boquerón, con el 60.8 %.
Sin embargo, ambos proyectos representan apenas S/ 451,270 del PIM, por lo que su avance tiene una incidencia limitada en el resultado global.
PRINCIPALES PROYECTOS CON BAJA EJECUCIÓN
El principal proyecto, referido al tratamiento de aguas residuales en Alto Ensenada, El Mirador y Villa El Paraíso, concentra S/ 4,503,007, equivalente al 50.7 % del presupuesto municipal, pero registra únicamente un 10.6 % de ejecución.
Su limitado avance explica gran parte del resultado general. Asimismo, ocho intervenciones con presupuesto asignado no presentan devengado alguno.
Destaca negativamente el proyecto de agua para riego del canal de Bustíos, con un PIM de S/ 1,849,136 y un avance del 0 %.
RIESGO DE INCUMPLIMIENTO DE METAS
En conclusión, la municipalidad enfrenta un elevado riesgo de incumplimiento de metas, concentración del gasto al cierre del año y postergación de servicios esenciales.
Resulta indispensable aprobar un plan de recuperación, identificar los obstáculos técnicos y contractuales, priorizar los proyectos de mayor presupuesto, establecer responsables y efectuar un seguimiento semanal del avance físico y financiero.
La prioridad debe recaer en saneamiento, riego y movilidad urbana, debido a su incidencia directa en la salud, la productividad agrícola y la calidad de vida de la población.

