La propuesta de instalar un tecnoparque agroindustrial en la provincia de Islay fue presentada en una exposición realizada en Mollendo, donde se detallaron alcances técnicos, proyecciones y posibles mecanismos de implementación para el sector agrario local.
EXPOSICIÓN Y PARTICIPANTES
El evento se desarrolló en Mollendo y fue organizado por Agroindustrias Unidas del Perú y la Federación de Organizaciones Agrarias de la provincia de Islay (Foapia). La actividad reunió a agricultores, dirigentes y representantes vinculados al sector productivo. La exposición central estuvo a cargo del biólogo Jorge Gaviria Rodríguez, mientras que el ingeniero Percy Puértolas Salazar, gerente de Agroindustrias Unidas del Perú y presidente de Foapia, brindó detalles sobre la propuesta.
Puértolas señaló que el planteamiento surge en un contexto de dificultades para el agro local. “Nos está costando sostener el campo, perdemos parte de la producción y lo que no entra al mercado se queda en el camino”, afirmó.

PÉRDIDAS Y LIMITACIONES DEL SECTOR
Durante la presentación se indicó que entre el 20% y 40% de la producción agrícola se pierde después de la cosecha por falta de transformación o saturación del mercado. Según Puértolas, esta situación responde a la ausencia de infraestructura y tecnología que permita agregar valor a los productos.
“El problema no es solo producir, es que no sabemos qué va a pasar en la cosecha”, explicó, al referirse a la incertidumbre de los agricultores frente a la comercialización.
También se mencionó la situación de la ganadería lechera en el valle. “Cada día hay menos productores. Los costos suben y los precios no compensan”, sostuvo.
FUNCIONAMIENTO DEL TECNOPARQUE
La propuesta contempla un espacio donde los productos agrícolas sean procesados integralmente. Según lo expuesto, el tecnoparque permitiría transformar la producción, aprovechar residuos y generar nuevos subproductos con valor comercial.
Puértolas explicó que “es un área donde ingresan los productos, se transforman y se utiliza todo, incluso los residuos”. Añadió que tecnologías como deshidratación por infrarrojos y nuevos sistemas de envasado permitirían reducir costos y conservar propiedades de los alimentos.
Se mencionaron ejemplos concretos como el arroz, cuyos subproductos podrían convertirse en harinas o derivados, así como el aprovechamiento de cultivos como ajo, cebolla y aceituna.

MODELO DE GESTIÓN E INVERSIÓN
Sobre la implementación, se planteó que el proyecto podría desarrollarse con participación privada, ante la limitada intervención estatal en el sector. “Los gobiernos no están comprometidos con el agro, por eso se necesita inversión privada”, indicó Puértolas.
Asimismo, no se descartó la participación de capitales extranjeros o alianzas estratégicas para financiar el proyecto. También destacó el interés del biólogo Jorge Gaviria Rodríguez, quien —según se informó— podría impulsar iniciativas desde el ámbito legislativo.
PRÓXIMOS PASOS
Tras la exposición, se prevé realizar nuevas reuniones para definir un plan piloto enfocado en productos específicos del valle de Tambo. “Primero se trabaja a pequeña escala y luego se amplía”, explicó Puértolas.
Finalmente, el dirigente indicó que la participación inicial requerirá organización formal de los productores. “Esto no va a funcionar si no estamos nosotros, si no nos involucramos”, afirmó.


