La población de Copacabana (Bolivia), cuyo nombre en el dulce lenguaje de los incas significa “lugar donde se mira la piedra azul”, está situada en una isla cercana a la costa del lago Titicaca y se enorgullece de poseer el magnífico santuario donde hace siglos se venera la imagen de la virgen de Copacabana, patrona de la nación y centro de culto religioso de Bolivia.
Su fiesta se celebra el 2 de febrero y también el 5 de agosto de cada año.
La virgen de Copacabana ha sido proclamada por el papa Benedicto XV el 1 de agosto de 1925 patrona de Bolivia; para esta peregrinación el Gobierno de ese país y a su vez la Unesco la declaró “Mensajera de la Cultura de Paz e Integración en el mundo Andino”.
La virgen de Copacabana visita al Perú por la gran devoción que se le profesa desde tiempos coloniales, cuando se le declaró patrona del virreinato del Perú, recibiendo el fervor especial del arzobispo de Lima santo Toribio de Mogrovejo, quien dio las instrucciones para llevarla a la catedral. El 28 de diciembre de 1591 cuando oficiaba una misa en la capilla de la Virgen y el Niño, ante numerosas personas, la imagen comenzó a sudar milagrosamente, como es natural este suceso avivó la devoción a la virgen.
Al ser aplicado a los enfermos los algodones, con los que se limpió la imagen, estos sanaron milagrosamente.
El 8 de diciembre de 1966 la imagen de la virgen fue tallada en Francia, y fue consagrada a Bolivia (La Paz) por el papa Juan Pablo II el 10 de mayo de 1988, en este acto religioso se bendijo 250 imágenes de la misma, y el sumo pontífice sobrevoló el Santuario de la Virgen de Copacabana para dar su bendición el 14 de mayo del mismo año.
Las primeras apariciones de la Virgen de Copacabana se señalan que fueron en Potosí en los años 1504,1586 y 1588.
Cabe decir, por ser importante, la primera escultura de la virgen fue del escultor Tito Yupanqui que llegó a Potosí en 1581 para perfeccionar su arte, y realizó su hechura de la actual imagen el 4 de junio de 1582.
Su veneración se extendió desde sus inicios a diversos países de América como Brasil (Río de Janeiro), Ecuador, Panamá, Argentina, Colombia y Perú, extendiéndose también a Europa como España (Madrid) e Italia (Roma).
Y en nuestro querido Perú su devoción ha inspirado a miles de fieles de Puno, Cusco, Lima, Arequipa, Moquegua y Tacna con su fe inquebrantable a nuestra madre y señora, la virgen de Copacabana.

