POR: JORGE ACOSTA ZEVALLOS
El anunciado Fenómeno El Niño vuelve a poner en alerta al país. Las instituciones científicas advierten que este evento climático, caracterizado por el calentamiento anómalo del océano Pacífico, traerá consigo lluvias intensas en algunas zonas y sequías en otras.
Aunque el Banco Central de Reserva del Perú proyecta que la economía nacional crecerá alrededor de 3.4%, los impactos regionales pueden ser graves, especialmente en departamentos como Moquegua.
IMPACTOS EN MOQUEGUA
En esta región, la agricultura enfrenta el riesgo de que las plantas no florezcan ni den frutos debido a la irregularidad de las lluvias y sequías.
La pesca también se verá afectada: los peces buscarán aguas más frías y profundas, reduciendo las capturas y golpeando la economía pesquera.
Los servicios y el comercio, dependientes de la producción agrícola y pesquera, sufrirán una caída de ingresos y empleo. La minería, en cambio, tendría un impacto limitado, lo que explica la resiliencia macroeconómica nacional.
PREVENCIÓN Y RESPONSABILIDAD
La historia recuerda que, en 1983, las autoridades no tomaron medidas preventivas y las consecuencias fueron catastróficas. Hoy, con más información y pronósticos precisos, la responsabilidad es mayor.
Las autoridades deben reforzar la infraestructura hídrica, garantizar sistemas de alerta temprana, apoyar a agricultores y pescadores, y coordinar con instituciones como el ENFEN y el SENAMHI para mitigar los efectos.
El mensaje a los moqueguanos es claro: no se trata de alarmarse, sino de prepararse con responsabilidad y previsión.
El Niño puede traer pobreza, escasez y dificultades, pero con medidas adecuadas se pueden reducir sus efectos. La prevención es la mejor defensa para proteger la agricultura, la pesca y los servicios, y asegurar el bienestar de las familias moqueguanas.
¿QUÉ ES EL FENÓMENO EL NIÑO?
El Fenómeno El Niño es un evento climático caracterizado por el calentamiento anómalo del océano Pacífico ecuatorial, que altera los patrones de lluvias y temperaturas.
Entre sus consecuencias generales se encuentran lluvias intensas en algunas zonas, sequías en otras, desplazamiento de especies marinas y afectación de cultivos, de acuerdo con información del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI).


