POR: MAG. JAIME CARPIO BANDA
Al 14 de junio de 2026, la Municipalidad Distrital de Deán Valdivia registra una ejecución presupuestal alarmantemente baja. De un Presupuesto Institucional Modificado (PIM) de S/ 6,44 millones, solo ha devengado S/ 663 255, equivalente al 10,3 %, muy por debajo del avance promedio esperado de 44 % para esta fecha del año fiscal.
La situación es más crítica al revisar la cartera de inversiones: de 13 proyectos, 11 presentan ejecución nula o mínima, entre 0 % y 10,6 %, lo que permite calificarlos técnicamente como proyectos paralizados, abandonados o en severo retraso operativo. Solo un proyecto supera el 50 % de avance: el mejoramiento de vías en la UPIS Alto de la Luna, con 71,9 %. Los demás muestran una brecha preocupante entre presupuesto asignado y ejecución real.
SANEAMIENTO CON BAJO AVANCE
El caso más relevante es el proyecto de creación del servicio de tratamiento de aguas residuales en Alto Ensenada, El Mirador y Villa El Paraíso, con un PIM de S/ 4,50 millones, pero con apenas S/ 479 426 devengados, equivalente al 10,6 %. Tratándose de una inversión vinculada a saneamiento, salud pública y calidad ambiental, su bajo avance revela una seria debilidad en la capacidad de gestión municipal.
También resultan críticos los proyectos de adquisición de ómnibus, mejoramiento del Estadio Municipal El Arenal, movilidad urbana, servicios públicos, áreas verdes, boulevard turístico y servicios culturales, varios de los cuales registran 0 % de ejecución. Esta inmovilización presupuestal afecta directamente el cierre de brechas urbanas, sociales, recreativas y de infraestructura básica.
GESTIÓN MUNICIPAL EN CUESTIÓN
El problema revela fallas en programación, contratación, gestión de expedientes técnicos, seguimiento de inversiones y control de resultados. No se trata solo de baja ejecución financiera, sino de una débil capacidad institucional para convertir presupuesto en obras y servicios efectivos.
La municipalidad de Deán Valdivia enfrenta una señal crítica de ineficiencia pública, donde más del 76 % de sus proyectos están paralizados o abandonados, comprometiendo la calidad del gasto, la confianza ciudadana y el desarrollo local.


