POR: EDGARD NORBERTO “BETO” LAJO PAREDES
Martín Vizcarra fundó el partido Perú Primero, se hizo nominar candidato a la Presidencia de la República y se movilizó por todo el país haciendo campaña electoral; aparecía en las encuestas. Este proyecto político se cayó cuando el Poder Judicial lo condenó a quince años de cárcel por delitos de corrupción de funcionarios públicos, cuando fue presidente, ahora gobernador regional de Moquegua.
Está recluido en el centro penal especial de Fundo Barbadillo, donde estuvo Alberto Fujimori; continúan Ollanta Humala, Alejandro Toledo y Pedro Castillo. Cabe recordar que Vizcarra postuló al Congreso de la República (2021-2026), obtuvo la más alta votación, pero no pudo asumir su curul congresal por estar inhabilitado por el Congreso de la República.
Antauro Humala editó periódicos, primero “Ollanta” y luego “Antauro”, que eran vendidos en todo el país por los reservistas del Ejército Peruano, seguidores de sus ideas políticas, divulgando mensajes del etnocacerismo. Escribió libros como “Etnonacionalismo, izquierda y globalidad (visión etnocacerista)”, “De la guerra etnosanta a la iglesia tawantinsuyana” y “Conversaciones con Antauro”.
Al salir en libertad tras cumplir la pena de cárcel por el delito de homicidio calificado, se dedicó a recorrer el país, organizó mítines políticos y brindó conferencias de prensa. Finalmente, fundó el partido político ANTAURO (Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros), obtuvo su reconocimiento por el JNE y se aprestaba a participar en las elecciones generales de 2026.
Sin embargo, la organización política A.N.T.A.U.R.O. fue cancelada del ROP del JNE, a solicitud de la Fiscalía de la Nación y con sentencias de primera y segunda instancia de la Corte Suprema de Justicia de la República, por hacer propuestas evidentemente antidemocráticas en transgresión de la Constitución Política del Perú.
Guillermo Bermejo, siendo congresista de la República, dio vida al partido político Voces del Pueblo, anunció su candidatura a la Jefatura de Estado y consiguió la inscripción de la organización en el ROP del JNE. Su candidatura presidencial se frustró por la condena de quince años de cárcel por el delito contra la tranquilidad pública, en la modalidad de afiliación a organización terrorista.
El especial caso de Vladimir Cerrón, prófugo de la justicia eludiendo la prisión preventiva dictada en su contra por el Poder Judicial —aunque su abogado señala que está “a buen recaudo”—, llama la atención, ya que no ha sido ubicado ni capturado por la Policía Nacional del Perú en más de dos años.
Fue candidato presidencial; no participó en los debates ni recorrió el país, haciendo campaña a través de redes sociales. Interpuso hábeas corpus, cuyo expediente ya está en el Tribunal Constitucional. Con evidente preferencia se programó audiencia, a la cual asistió su defensa técnica. Surgió la posibilidad de dictarse sentencia antes de la fecha de las elecciones generales; incluso se auguraba un resultado favorable, pero pasó el 12 de abril sin la emisión de la resolución esperada.
Se ha tenido a ciudadanos presos como candidatos: en 2006, Antauro Humala al Congreso por Avanza País; Gregorio Santos, en 2016, a la Presidencia por Democracia Directa. No fueron elegidos.
Debe evaluarse jurídicamente si se debe aceptar la inscripción de candidatos con prisión preventiva; considero que debe ser impedimento para postular, al igual que los condenados en primera instancia.
La democracia peruana sí sabe protegerse.

