POR: PH.D. ING. AVID ROMAN-GONZALEZ
En un hecho histórico para la exploración espacial, la NASA realizó el pasado 1 de abril de 2026 el exitoso lanzamiento de la misión Artemis II, marcando el regreso de astronautas al entorno de la Luna por primera vez desde la era del Programa Apolo.
El despegue tuvo lugar desde el Centro Espacial Kennedy a las 5:35 p. m. (hora peruana), utilizando el poderoso cohete Space Launch System (SLS), de casi 100 metros de altura, que impulsa la nave tripulada Orion en la misión más ambiciosa de las últimas décadas.
La misión cuenta con una tripulación de cuatro astronautas: Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto) y los especialistas de misión Christina Koch y Jeremy Hansen.
Este vuelo no solo representa un avance tecnológico, sino también un hito en diversidad e inclusión: Glover se convertirá en la primera persona afrodescendiente en viajar alrededor de la Luna, Koch en la primera mujer en lograrlo y Hansen en el primer astronauta no estadounidense en participar en una misión lunar.
Con una duración estimada de diez días, la misión contempla un sobrevuelo lunar sin alunizaje. Durante su trayecto, la nave Orion alcanzará una distancia aproximada de 405,500 kilómetros de la Tierra, estableciendo un nuevo récord como la mayor distancia recorrida por seres humanos en la historia.
Tras el lanzamiento, la nave desplegó exitosamente sus cuatro paneles solares, un paso crítico para garantizar el suministro energético durante la misión. Asimismo, el 2 de abril la tripulación ejecutó con éxito la maniobra de inyección translunar (TLI), incrementando la velocidad de la nave para abandonar la órbita terrestre e iniciar su viaje de cuatro días hacia la Luna.
Entre los principales objetivos de Artemis II destaca la validación de los sistemas de soporte vital y seguridad de la nave Orion en condiciones reales de vuelo tripulado. Estos ensayos son fundamentales para futuras misiones, incluyendo Artemis III, que buscará llevar nuevamente humanos a la superficie lunar, específicamente al polo sur.
Además, la misión forma parte de una visión más amplia que apunta a establecer una presencia humana sostenible en la Luna como antesala de futuras misiones a Marte.
Tras completar el sobrevuelo lunar, se prevé que la tripulación regrese a la Tierra el 10 de abril, con un amerizaje en el océano Pacífico, culminando así una misión que ya ha sido catalogada como un hito en la historia de la humanidad.
Con Artemis II, la humanidad no solo regresa a la Luna, sino que reafirma su compromiso con la exploración espacial, la cooperación internacional y la construcción de un futuro más allá de nuestro planeta.

