Beneficencia de Ilo: Nichos, cobros y recibos falsificados bajo investigación

La Disposición Fiscal N.° 04 formalizó una investigación por presunto peculado agravado contra el exfuncionario David La Torre Mendoza. El expediente recoge diez entierros observados y un presunto perjuicio económico cercano a S/ 47 mil.

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POR: JULIO CÉSAR FARFÁN VALVERDE

La Unidad de Investigación de Diario Prensa Regional accedió a la Disposición Fiscal N.° 04, emitida el 23 de septiembre de 2025, mediante la cual el Ministerio Público formalizó y dispuso continuar la investigación preparatoria contra el exfuncionario David La Torre Mendoza por la presunta comisión del delito de peculado agravado, en agravio de la Sociedad de Beneficencia de Ilo.

Según la imputación fiscal, La Torre Mendoza habría recibido dinero de familiares de fallecidos, directamente o por intermedio de funerarias, para adquirir nichos, tumbas y servicios mortuorios. Sin embargo, determinados pagos no habrían sido registrados ni depositados en las cuentas de la institución. Los hechos investigados corresponden principalmente a 2023 y se extenderían hasta enero de 2024.

PROCEDIMIENTO DE PAGO

La disposición señala que la Beneficencia administra los cementerios San Jerónimo, Pacocha y General de la Pampa Inalámbrica. La venta de nichos, ataúdes y servicios funerarios es una fuente esencial de ingresos para la entidad.

El procedimiento regular exigía que los familiares acudieran a Tesorería con el certificado de defunción, recibieran los datos para pagar en el Banco de la Nación y regresaran con el comprobante bancario. Registrado el abono, Tesorería expedía el Pase-Cementerio, con la identificación del fallecido y la ubicación del nicho: cementerio, pabellón, fila y número. Este documento autorizaba el ingreso del cadáver y permitía verificar el lugar de la inhumación.

En domingos, feriados u otras jornadas sin atención bancaria, el documento describe una modalidad excepcional: el dinero podía recibirse en efectivo en la guardianía o, eventualmente, por el responsable del área, para regularizar el pago y la documentación el siguiente día hábil. Según la Fiscalía, en los casos observados se habrían realizado entierros sin que posteriormente aparecieran los pases, los recibos o los registros contables correspondientes.

INVENTARIO DE LOS CEMENTERIOS

Ante sospechas sobre la venta de nichos, el Directorio de la Beneficencia ordenó comparar la documentación institucional con la ocupación física de los pabellones. El inventario fue encargado al arquitecto Jorge Alberto Ghersi Franco.

Un primer informe, de febrero de 2024, identificó cinco entierros sin Pase-Cementerio ni registro de pago y observó un ataúd cuya devolución no estaba acreditada. El informe final, de mayo de ese año, elevó a diez las inhumaciones observadas: ocho en San Jerónimo y dos en Pacocha. Se detectaron sepulturas ocupadas que, conforme a los registros, debían estar libres o correspondían a otras personas, además de documentación faltante sobre los pagos.

DIEZ ENTIERROS OBSERVADOS

La disposición identifica los casos de Rosa Domitila Enríquez Quispe, Guillermina Mamani Quispe, Ignacio Velásquez Quispe, María Graciela Apaza Ticona, María Antonieta Guzmán de Rivera, Carmen Bernal de Pacheco, Mafalda Deyanira Duarte de Vargas, Luis Francisco Neyra Riveros, Juliana Vargas de Mamani y Ruth Mary Colquehuanca.

GUILLERMINA MAMANI E IGNACIO VELÁSQUEZ

Guillermina Mamani Quispe falleció en octubre de 2023. El inventario encontró sus restos en el pabellón Santa Ernestina, nicho D-9, del cementerio San Jerónimo, sin Pase-Cementerio ni recibo de pago. Según los registros, ese espacio estaba reservado para otra persona.

Su esposo, José Luis Ramos Huaraya, declaró que contrató a la funeraria Ramos y pagó por el ataúd y el nicho, pero no recibió los comprobantes pese a solicitarlos. La disposición recoge versiones discrepantes sobre el dinero entregado a la funeraria y señala que La Torre Mendoza habría asumido y devuelto el importe vinculado con este caso, conforme a los documentos y declaraciones incorporados a la investigación.

En el entierro de Ignacio Velásquez Quispe, también efectuado en octubre de 2023 en San Jerónimo, el inventario tampoco halló pase ni recibo de caja. Según la investigación, sus familiares pagaron S/ 4 891 por el nicho mediante la funeraria Ramos. Su representante, Janeth Lady Salinas Arias, declaró que entregó el dinero a La Torre Mendoza en la entrada de la Beneficencia y que él le dijo que realizaría el pago al siguiente día hábil. Posteriormente, le habría entregado un recibo que ella hizo llegar a la familia.

La tesorera Olga Ignacio Velásquez no reconoció ese comprobante como emitido por Tesorería. Además, una pericia grafotécnica incorporada al expediente concluyó que la firma atribuida a la tesorera en el recibo N.° 19872 era falsificada.

MAFALDA DUARTE

Mafalda Deyanira Duarte de Vargas falleció el 30 de julio de 2023 y fue sepultada en el pabellón Nuestra Señora de la Esperanza, de San Jerónimo. El inventario no encontró pase ni recibo del nicho.

Su hija, Angélica Matilde Vargas Duarte, declaró que acudió a la Beneficencia, donde el entonces gerente Valdivia la derivó a La Torre Mendoza. Según su testimonio, entregó a este último S/ 5 861 en efectivo por el nicho. Al no obtener oportunamente un comprobante, buscó al representante de la funeraria Señor de los Milagros y después recibió un recibo que, según su versión, La Torre Mendoza habría entregado a dicha funeraria.

MARÍA GRACIELA APAZA

En septiembre de 2023, María Graciela Apaza Ticona fue sepultada en el pabellón San Juan Bautista, nicho B-10, de San Jerónimo. De acuerdo con los registros revisados, el espacio debía estar libre y no existía Pase-Cementerio que autorizara la inhumación.

La disposición indica que los familiares contrataron a la funeraria Señor de los Milagros y habrían pagado S/ 6 343 por el nicho. La imputación sostiene que ese dinero habría sido entregado a La Torre Mendoza sin que la operación quedara registrada.

MARÍA ANTONIETA GUZMÁN

María Antonieta Guzmán de Rivera, fallecida en Chile, tenía documentación correspondiente a un nicho del pabellón Santa Rosa. Sin embargo, el inventario halló sus restos en el pabellón Niño Jesús, en un espacio que la institución consideraba libre.

La disposición registra un pago previo de S/ 2 281 por el nicho inicialmente asignado. También señala que Edwin Arturo Rivera Guzmán y Magda Palao de Trigoso habrían pagado S/ 4 500 por el lugar donde finalmente se encontraba el cuerpo. Según la Fiscalía, La Torre Mendoza habría recibido este último monto y emitido un recibo simple no autorizado por la institución.

CARMEN BERNAL

Los registros de Carmen Bernal de Pacheco señalaban un nicho en el pabellón San Juan Bautista, pero el inventario encontró sus restos en otra ubicación. La Beneficencia tenía consignado un pago previo de S/ 2 131 por el espacio registrado.

Según la Fiscalía, los familiares también habrían pagado por servicios funerarios y entregado a La Torre Mendoza S/ 6 343 por el nicho finalmente ocupado. Ante el pedido de un comprobante, se habría emitido el recibo N.° 14192, numeración que también aparecía en otro documento por un importe distinto. Jesús Jerónimo Pacheco Bernal declaró que conservaba una copia del recibo por S/ 6 343.

OTROS CUATRO CASOS

Rosa Domitila Enríquez Quispe fue encontrada en un nicho liberado tras el traslado de otra persona. La disposición indica que no se hallaron pase ni recibo y que S/ 4 891 habrían sido entregados directamente a La Torre Mendoza.

Luis Francisco Neyra Riveros, fallecido en marzo de 2023, se encontraba sepultado en el pabellón Niño Jesús de San Jerónimo. Según la investigación, no había documentación del entierro y el investigado habría recibido directamente un pago estimado en S/ 4 891.

En Pacocha, los entierros de Juliana Vargas de Mamani y Ruth Mary Colquehuanca, ambas en tumbas en tierra, también carecían de pases y recibos. Salvador Mamani Vargas, hijo de Juliana Vargas, declaró que pagó a una representante de la funeraria Ramos, pero no recibió comprobantes. En el caso de Ruth Colquehuanca, la disposición atribuye a La Torre Mendoza la recepción directa del dinero y ordena diligencias para determinar quién gestionaba los pases de esas sepulturas.

DECLARACIÓN DEL SEPULTURERO

Diego Emerson Miraval Chambilla, trabajador del cementerio San Jerónimo, declaró que en aproximadamente tres ocasiones se realizaron entierros en domingos o feriados sin presentar el Pase-Cementerio. Según su testimonio, La Torre Mendoza lo llamaba por teléfono para indicarle que efectuara el servicio y prometía remitir el documento el siguiente día hábil, lo que no siempre ocurría.

Miraval afirmó que, cuando insistía en obtener el pase, La Torre Mendoza le decía que la orden procedía del entonces gerente Robert Valdivia. También relató que, en una oportunidad, el propio gerente acudió al cementerio para disponer un entierro sin entregar el pase y posteriormente le pagó S/ 150 en efectivo por el servicio dominical. En otro caso, según su declaración, el gerente llegó acompañado de La Torre Mendoza y ambos le entregaron el pago por un entierro de domingo.

VERSIONES DE LA FUNERARIA

La disposición recoge declaraciones de Janeth Lady Salinas Arias y Cynthia Katherine Villanueva Ale, vinculadas a la funeraria Ramos. Salinas sostuvo que coordinaba asuntos de nichos con La Torre Mendoza, presencialmente y por teléfono. Sobre Ignacio Velásquez, reiteró que le entregó el dinero de los deudos para que lo regularizara en la Beneficencia.

Respecto de Guillermina Mamani, Salinas describió una controversia sobre quién debía regularizar el pago y señaló que se le habría exigido suscribir un compromiso por el importe del nicho. Según su versión, La Torre Mendoza indicó que el asunto debía tratarse como un crédito.

Villanueva declaró que colaboraba ocasionalmente en la captación de clientes y los servicios funerarios, mientras que Salinas centralizaba los pagos. Sobre un entierro de S/ 4 891, manifestó desconocer por qué el dinero no había ingresado a la Beneficencia y que supo de la falta de documentación cuando un familiar acudió a la entidad.

MONTO OBSERVADO

La Fiscalía cita un informe del área de Contabilidad de la Beneficencia que estimó en S/ 45 981,50 (cuarenta y cinco mil novecientos ochenta y uno con 50/100 soles) los ingresos no registrados, calculados a partir del tarifario de nichos y tumbas. A ello se sumaban S/ 1 000 por un ataúd cuya devolución todavía no estaba acreditada al momento de esa observación.

En otro apartado, la disposición consigna S/ 45 987,50 (cuarenta y cinco mil novecientos ochenta y siete con 50/100 soles) por nichos y tumbas, además de los S/ 1 000 por el ataúd. En consecuencia, la disposición contiene dos cifras distintas para ese rubro.

Según el documento fiscal, la venta de nichos representaba aproximadamente el 90 % de los ingresos de la Beneficencia y alrededor del 45 % de estos recursos se destinaba a programas sociales, entre ellos el Centro de Atención Residencial para Adultos Mayores San Felipe y el comedor Virgen de Lourdes.

RESARCIMIENTO Y DILIGENCIAS

La disposición señala que, después de los inventarios, La Torre Mendoza presentó descargos y suscribió un acuerdo de resarcimiento respecto de irregularidades detectadas durante la revisión. El compromiso ascendía a S/ 26 174,40 (veintiséis mil ciento setenta y cuatro con 40/100 soles). El expediente también consigna pagos mensuales de S/ 1 000 y documentación sobre la devolución del ataúd observado.

El Ministerio Público dejó abierta la posibilidad de ampliar la investigación a otros delitos o terceras personas, según el resultado de las diligencias. Las referencias a funcionarios, trabajadores de funerarias y testigos forman parte de la narración de la disposición fiscal y no constituyen, por sí solas, una imputación penal contra ellos.

La Unidad de Investigación de Diario Prensa Regional continúa corroborando información adicional. Esta publicación expone los hechos descritos en la disposición fiscal y no establece responsabilidad penal de ninguno de los involucrados.

Caso Beneficencia Ilo – Nichos y presuntos negociados 2 18102026 scaled La Prensa Regional
El testimonio fundamental del sepulturero.

 

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