POR: RODRIGO LLOSA
A los marinos les ha fascinado inventarse nombres en mapas y derroteros o descripciones marítimas que no siempre coinciden con los que llevan en tierra. Es usual el desorden toponímico en la historia cartográfica litoral.
MEJÍA PUDO LLAMARSE RUBINAS
En 1790, la expedición española de Alejandro Malaspina pasó por la costa de Arequipa. Elaboraron un plano en 1793 que se asemeja mucho al de la intendencia arequipeña que realizó el español Andrés Baleato un año antes. También comete una serie de errores, como decir que en Yerba Buena, camino a Ilo, había un río. Nombraron tres puntas al norte del Valle de Tambo: Rubinas, Santa Brigida (probablemente hoy Sombrero Grande) y San Damián (hoy Castillo Forga). Delatan que describieron tierras de pasada, vistas desde el mar.
Los técnicos de Baleato añadieron datos confusos en la versión de 1796. El mapa arequipeño de Echevarría y Morales consignó similares términos. Un compendio inglés de 1807 incluyó a la “Punta de Ruvinas” donde hoy se ubica Mejía. En la historia de Arequipa estuvo presente el apellido Rubina. La lubina es una especie de pez similar a la corvina.
PUNTA DE MEGIA 1819
Como ya lo publicamos en el libro Joyas de Mejía, la Academia Real de Náutica de Lima realizó un mapa en 1819, a cargo también de Baleato. Allí borran Rubinas y muestran “Punta de Megia” en la posición que tiene actualmente Mejía. Es decir, entre Mollendo y la desembocadura del río Tambo, que la carta llamó Punta de Bombón. Se distingue el camino de Arequipa que después imitó el ferrocarril. Estos puntos los incorporó también el mapa de la Dirección de Hidrografía de España, publicado en Madrid en 1859.
Mejía fue el nombre geográfico desde los siglos XVI y XVII, pero ¿quién reclamó la corrección a Baleato en 1819? Es decir, ¿quién emparejó el nombre geográfico Mejía con el nombre marítimo para evitar que se imponga Rubinas? Imagino a alguien culto emparentado con las haciendas del Valle de Tambo. Todos estos mapas incluyen uno o varios Chule que veremos en otra entrega.
DEFINICIÓN DE PUNTA MARINA
En geografía es una porción de tierra que se proyecta hacia el mar, sobresaliendo respecto al litoral. Por ello, los derroteros junto a cartas o mapas marinos están repletos de esa palabra.
PUNTA DE BOMBÓN
La mayoría piensa que esta localidad de Tambo lleva el nombre por el cerro Bandurrias, que es una elevación o esquina prominente donde se halla el Cristo y museo arqueológico de La Punta. Pero el nombre se debe a la forma de la playa alrededor de la amplia desembocadura del río Tambo.
La suelo llamar panza de embarazada; se nota claramente en imágenes satelitales y también desde ciertos sectores de la carretera de Ilo hacia Matarani o viceversa. La punta, panza o saliente se debe a la arenación del río Tambo, que se intensificó el año 1600 con la bajada de sedimentos tras la erupción del volcán Huaynaputina, ubicado en la cuenca alta de Tambo.
POINT MEXICO 1835
Pienso que ese año el marino e hidrógrafo Alexander Burns Usborne creyó leer México donde decía Mejía y lo añadieron así al mapa del año siguiente. En el libro publicado por el capitán Robert FitzRoy en 1839, escribió que, junto con Usborne, recibieron extensa información marina del peruano Eduardo Carrasco en Lima, quien fue alumno de Andrés Baleato, personaje estudiado por Jorge Ortiz Sotelo. Usborne y FitzRoy fueron parte de la famosa comitiva del Beagle donde viajó Darwin.
En The South America Pilot de FitzRoy añadieron en la edición de 1860: «Mexico Point es el extremo exterior de las tierras bajas del valle de Tambo; está cubierto con matorrales hasta la orilla y se proyecta considerablemente más allá de la línea general de la costa».
ERROR CENTENARIO
La distorsión anglosajona de Point Mexico corrió por más de cien años en la cartografía extranjera. Incluso el limeño Aurelio García y García adaptó el error en 1863, distinguiendo entre Punta de Méjico y caleta de Mejía como futuro puerto republicano. Lo repitió la marina chilena y luego el geógrafo peruano Germán Stiglich Álvarez. La Agencia de Defensa de Estados Unidos incluyó a Punta Méjico en 1976 en su Sailing Directions for South America.
SALIENTE RASA
Todo eso a pesar de que las memorias de viaje de FitzRoy fueron traducidas en 1865 al español por Joaquín Navarro y tuvieron modificaciones por la Dirección de Hidrografía española. Anotaron (corrigiendo la versión inglesa) que la «Punta de Megía, por ser rasa y cubierta de maleza es bien marcable». Saliente plana distinguible desde el mar que también llevó los nombres de Punta de Tambo o Punta de Bombón.
DISTINCIÓN ENTRE PUNTA MEJÍA Y MEJÍA
En enero de 1862, el ingeniero Federico Blume presentó al Estado peruano un informe del proyecto del ferrocarril donde propuso a Mejía como puerto de Arequipa y estación central del tren. Escribió Blume: «Punta Mejía situada en la desembocadura de una larga quebrada que en su parte inferior y cultivada se llama Ensenada».
Para él, la Punta de Mejía no fue la saliente rocosa que hoy llamamos Tiro Alto y La Isla, sino lo que hoy es Lagunas de Mejía, cerca de la desembocadura del río Tambo. Esa descripción llevó a confusión. Responde a su idea de «formar una ciudad cómoda para el tráfico, por haber una extensión suficiente de terreno plano». Sin embargo, especifica al añadir: «la parte cultivada de la Ensenada, a una legua de Mejía…». Distingue así entre Punta Mejía y Mejía.
ERRORES DE CARTOGRAFÍA
En 1906, el marino Rosendo Melo repitió una serie de descripciones geográficas erradas sobre Islay. Por ejemplo, ubicó a la quebrada de Chule en La Ensenada. Y dijo que a la boca del río Tambo se le llamaba Punta Mejía. Pero se dio cuenta: «resulta que la Punta México marcada en las cartas y Punta Mejía son una misma cosa».
Ello se debe a que el Atlas Geográfico del Perú de Mariano Paz Soldán de 1865 imprimió la “Punta Mejia” entre la desembocadura del río Tambo y la “Punta Chule” en la Ensenada. Forzaron el dibujo para que cumpla con la descripción ambigua escrita en los informes de Blume. El mismo atlas contiene el famoso Croquis del Trazo Probable del Ferro-Carril entre Arequipa y La Costa, que ha confundido a muchos por generaciones: ¿Por qué Mejía está junto al río Tambo cuando sabemos que no? A la respuesta añadimos: la línea litoral de esos mapas de Paz Soldán es inventada. Nunca va a dejar de sorprender la irresponsabilidad histórica acuñada por el pragmatismo.

