POR: DR. PHD. JAVIER FLORES AROCUTIPA
Los resultados reportados por Southern Peru Copper Corporation (SPCC) al cierre del primer trimestre de 2026 ante la Bolsa de Valores de Lima (BVL) muestran un desempeño financiero muy favorable, impulsado principalmente por dos factores: el elevado volumen de producción de cobre y el significativo incremento del precio internacional del metal rojo.
Según la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) – Bolsa de Valores de Lima (BVL), Southern Peru alcanzó ventas netas por US$ 1,581.3 millones (mil quinientos ochenta y un millones trescientos mil dólares) y una utilidad neta de US$ 640 millones (seiscientos cuarenta millones de dólares) durante el periodo enero-marzo de 2026, lo que representa un margen neto cercano al 40.5%, indicador excepcional en la minería mundial.
Es relevante señalar que los resultados fueron obtenidos con una producción de cobre de 98,415 toneladas métricas finas (TMF). Al relacionar la utilidad neta con el volumen producido, se observa que cada tonelada métrica fina generó aproximadamente US$ 6,500 (seis mil quinientos dólares) de utilidad neta.
Asimismo, se denota que cada TMF se vendió en US$ 16,000 (dieciséis mil dólares). Estos indicadores permiten observar la enorme rentabilidad que presenta la actividad cuprífera en el Perú.
PROYECCIÓN PARA ANGLO AMERICAN QUELLAVECO
Bajo este contexto, resulta razonable efectuar una proyección preliminar para Anglo American Quellaveco, considerando que se trata de una operación minera moderna, con altos estándares tecnológicos, leyes de mineral competitivas y costos operativos comparables a los de Southern Peru.
Si Quellaveco alcanzó una producción de 73,409 TMF durante el mismo periodo, la aplicación de los indicadores observados en Southern permite estimar ventas cercanas a US$ 1,224 millones (mil doscientos veinticuatro millones de dólares) y una utilidad neta aproximada de US$ 495 millones (cuatrocientos noventa y cinco millones de dólares) para el primer trimestre de 2026.
PRECIO DEL COBRE Y RENTABILIDAD
Desde una perspectiva financiera, estos resultados reflejan el extraordinario momento que atraviesa el mercado internacional del cobre. Mientras durante gran parte de los años 2022, 2023 y 2024 el precio se mantuvo alrededor de US$ 4 (cuatro dólares) por libra, durante 2025 y especialmente en 2026 el mercado ha mostrado cotizaciones cercanas a US$ 5.5 (cinco dólares con cincuenta centavos) y hasta US$ 6 (seis dólares) por libra en periodos determinados.
El incremento ha generado un poderoso efecto multiplicador sobre los ingresos y las utilidades de las empresas mineras.
UTILIDADES A FIN DE AÑO
Si las condiciones actuales de producción y precios se mantuvieran durante el resto del año, Southern Peru podría cerrar el ejercicio 2026 con utilidades cercanas a US$ 2,400 millones (dos mil cuatrocientos millones de dólares), mientras que Anglo American Quellaveco podría aproximarse a US$ 1,800 millones (mil ochocientos millones de dólares) de utilidad neta anual.
Tales cifras ubicarían a ambas empresas entre las operaciones mineras más rentables de América Latina.
Más allá de las impresionantes cifras corporativas, estos resultados generan una reflexión importante para la región Moquegua y para el país.
La elevada rentabilidad de las compañías mineras implica también mayores transferencias por canon minero, regalías e impuestos. En consecuencia, los gobiernos regionales y municipales recibirán mayores recursos fiscales en los próximos años.
Por ello, el éxito financiero de Southern Peru y Anglo American Quellaveco debe analizarse no solo como un logro empresarial, sino también como una oportunidad histórica para acelerar el desarrollo regional.
El cobre se ha convertido en uno de los minerales estratégicos de la transición energética mundial y el Perú posee algunas de las reservas más importantes del planeta.
La gran pregunta durante el auge del cobre es cuánto de esa riqueza podrá convertirse en bienestar permanente para las futuras generaciones de Moquegua y del Perú, donde el verdadero indicador de éxito será la capacidad de convertir esta bonanza minera en inversión productiva, capital humano y desarrollo sostenible de largo plazo.


