Con el objetivo de evitar que los lobos marinos salgan de su hábitat y recorran las calles del centro de Ilo en busca de alimento, la Municipalidad viene realizando el enmallado del sector de La Glorieta.
El gerente de Servicios Municipales y Gestión Ambiental, José Huamán Challe, explicó que esta medida pretende impedir que los ejemplares lleguen a la zona urbana, donde pueden ser atropellados o sufrir lesiones al desplazarse sobre el pavimento.
Respecto a las personas que arrojan restos de pescado en el sector de El Lenguadito, el funcionario indicó que, aunque la intención es ayudar debido a la escasez de alimento ocasionada por el Fenómeno de El Niño, esta práctica altera el comportamiento natural de los animales.
Explicó que, al recibir alimento de las personas, los lobos marinos pierden el instinto de buscar su propia comida y se vuelven dependientes, por lo que posteriormente ingresan a la ciudad en busca de alimento. «Les causamos un daño porque pierden el instinto de buscar su propio alimento «, afirmó.

