Mollendo: fue el segundo puerto del Perú, según la historia

…el comienzo de los trabajos del ferrocarril allá por la segunda mitad del siglo XIX tiene una trascendental importancia para los destinos del puerto y la provincia de Islay...

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POR: ENRIQUE RIVERA SALAS

La verdad es que recordar es volver a vivir, y digo esto porque, según la historia, las sedes que han tenido los puertos de la provincia de Islay han sido Chule, Islay y Mollendo, y por pequeños lapsos de tiempo, de escasa importancia, Arantas y Quilca; no obstante, han sido un peligro para la estabilidad de las anteriores.

Por eso, el comienzo de los trabajos del ferrocarril allá por la segunda mitad del siglo XIX tiene una trascendental importancia para los destinos del puerto y la provincia de Islay, empezando así el advenimiento de Mollendo a la vida activa de nuestra nacionalidad, siendo, por otro lado, el móvil poderoso de la desaparición portuaria del hasta entonces floreciente Islay.

Es así cuando el gobierno del general Pedro Diez-Canseco celebró con Enrique Meiggs el contrato de 1868, sobre el cual se ha pronunciado el veredicto histórico y por el que se aprueba el trazo del ferrocarril. Quedó beneficiado el valle de Tambo y Mollendo accidentalmente; no obstante que este carecía de condiciones portuarias, se dio muerte a Islay y sus zonas circunvecinas, cuyos habitantes tuvieron que hacer su éxodo hasta las playas de Mollendo, donde formaron sus casas, lógicamente descreídos en el piadoso engaño de que Mollendo era provisionalmente puerto terminal del ferrocarril.

SEGUIMOS CON LA INAUGURACIÓN DEL FERROCARRIL.

A fines de diciembre de 1870 quedaron terminados los trabajos de esta importante obra, que vino a llenar una inaplazable necesidad para el progreso sur peruano de la que tenía que desprenderse el amplio desenvolvimiento comercial, asegurándose así nuestra hegemonía económica, a la par que servía de un poderoso auxiliar del erario nacional.

La inauguración de dicho ferrocarril, verificada el primero de enero de 1871, constituyó un magno acontecimiento, dada la alta significación de este suceso, que obligó la concurrencia del entonces presidente de la república, don José Balta, y su ministro, el eximio patriota don Nicolás de Piérola, con cuyas presencias se realizó el acto solemne en Arequipa.

De esta forma, se clausura el puerto de Islay y se apertura el de Mollendo.

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