La mina Chapi, ubicada principalmente en Moquegua y con parte de su área en Arequipa, ingresó en una nueva etapa de crecimiento tras el reinicio de sus operaciones en febrero de este año. Quilla Resources busca elevar progresivamente la producción de cátodos de cobre, ampliar los recursos disponibles y preparar una expansión que podría comenzar a construirse hacia finales de 2029.
Víctor Gobitz, CEO y presidente de la compañía, informó que la operación inició en febrero con una producción de 62 toneladas de cátodos de cobre y desde entonces ha incrementado sostenidamente sus volúmenes.
“Empezamos a producir en febrero 62 toneladas de cátodos de cobre y hemos ido escalando. Hoy estamos en niveles de 400 toneladas al mes y probablemente en agosto estaremos superando las 500 toneladas”, señaló.
META: 900 TONELADAS AL MES
El objetivo de Quilla Resources es alcanzar antes de finalizar el año la capacidad nominal de Chapi, estimada en aproximadamente 900 toneladas mensuales de cátodos de cobre. El producto alcanza una pureza de 99.999 % y actualmente es exportado a Corea del Sur a través del puerto de Matarani.
El yacimiento se encuentra asociado a la falla regional Incapuquio, considerada parte de uno de los distritos cupríferos más importantes del Perú. Paralelamente, la empresa desarrolla una campaña de perforación superior a los 30 000 metros lineales, orientada a ampliar la vida útil de la operación mediante la exploración de los horizontes superiores de cobre lixiviable, correspondientes a la zona supérgena.
EXPANSIÓN HASTA 30 MIL TONELADAS ANUALES
Como parte de su estrategia de crecimiento, Quilla Resources prepara la modificación de su instrumento ambiental, que prevé presentar durante 2027.
La propuesta contempla una expansión brownfield sobre la actual huella operativa de la mina, aprovechando la infraestructura existente y procurando reducir impactos ambientales adicionales. El objetivo es alcanzar una capacidad productiva anual de 30 000 toneladas de cátodos de cobre.
Según Gobitz, este diseño permitiría facilitar el proceso de evaluación por parte de las autoridades al utilizar instalaciones ya existentes.
De acuerdo con el cronograma planteado por la empresa, la aprobación ambiental podría obtenerse durante 2028, mientras que las autorizaciones de construcción serían gestionadas en 2029.

