Mackenna y Basadre

ARCHIVO

Por: Arnulfo Benavente Diaz

 El análisis de la Guerra del Pacífico (1879-1884) a través de los más grandes historiadores de Chile y Perú, Benjamín Vicuña Mackenna y Jorge Basadre, respectivamente, es el ejemplo definitivo de cómo un mismo trauma colectivo puede generar dos verdades paralelas.

Para Vicuña Mackenna, la guerra era la consecuencia inevitable de la ruptura de los tratados por parte de Bolivia y la «duplicidad» diplomática del Perú.

Desde su perspectiva, el avance de las tropas chilenas sobre el norte no era un despojo, sino un acto de justicia geopolítica. Argumentaba que los empresarios y trabajadores chilenos habían transformado el desierto inhóspito de Atacama en una fuente de riqueza de la que los aliados solo querían aprovecharse mediante impuestos arbitrarios.

Su definición era un arma de movilización patriótica que dio forma a la memoria oficial del triunfo chileno.

Jorge Basadre, escribió que la derrota peruana no se explicaba únicamente por la superioridad militar o logística de Chile, sino por las profundas fracturas internas del propio Perú. Con una lucidez implacable, el historiador realizó una verdadera autopsia social de su país, acusó a la oligarquía limeña de haber desarmado al Estado antes de 1879 debido a sus mezquinos intereses económicos y a sus constantes guerras civiles.

En realidad, leer a Vicuña Mackenna y a Jorge Basadre enseña que la historia oficial de cualquier país es siempre un documental con falta de objetividad y neutralidad.

LO ÚLTIMO