El trienio histórico de Mollendo

ARCHIVO

POR: FABRICIO MAGAÑO QUISPE   

 Dice una estrofa del emblemático vals Puerto Bravo: “Escondido entre las rocas, te levantas, puerto mío”. Versos que retratan la esencia de nuestra querida ciudad de Mollendo, una tierra privilegiada donde la inmensidad del mar y el verdor de las lomas componen un paisaje incomparable. Quienes tenemos el orgullo de haber nacido en esta tierra somos herederos de una historia marcada por el esfuerzo, las tradiciones y el espíritu indomable de su gente.

Mollendo atesora tres fechas de profundo significado histórico: el 6 de enero, el 17 de abril y el 27 de octubre. Estas efemérides marcaron el devenir de nuestra ciudad y contribuyeron a forjar su identidad. Recordarlas es reconocer nuestras raíces y preservar el legado que debemos transmitir a las nuevas generaciones.

El 6 de enero conmemoramos la inauguración del ferrocarril Mollendo-Arequipa-Puno, obra trascendental que dinamizó el comercio y consolidó nuestro puerto como una importante vía de conexión entre la costa y el sur andino. El desarrollo ferroviario, impulsado por el ingeniero estadounidense Enrique Meiggs, abrió nuevos horizontes para Mollendo y favoreció su crecimiento económico. En reconocimiento a su contribución, sería oportuno promover la instalación de un busto o monumento en su memoria. Actualmente, esta fecha congrega a la ciudadanía en desfiles, el corso de la amistad y diversas actividades festivas.

El 17 de abril recordamos la resistencia de Mollendo frente a la invasión chilena durante la Guerra del Pacífico, en 1879. Esta dolorosa jornada evoca el valor y el sacrificio de quienes afrontaron uno de los episodios más difíciles de nuestra historia. Las ceremonias conmemorativas, los desfiles cívicos escolares y militares, y las ofrendas florales en el mar constituyen expresiones de homenaje a quienes protagonizaron aquellos acontecimientos. Su recuerdo fortalece nuestra memoria histórica y nuestro amor por la patria.

El 27 de octubre celebramos la elevación de Mollendo de villa a ciudad, acontecimiento ocurrido en 1897 que simboliza el crecimiento y la consolidación de nuestro puerto. En este proceso destacó Teófilo Núñez, entonces diputado por Islay, cuyo nombre perdura en una de nuestras calles. Esta efeméride reconoce la perseverancia y el espíritu emprendedor de quienes contribuyeron al progreso de nuestra ciudad. La ceremonia protocolar y el desfile cívico escolar y militar renuevan el orgullo de pertenecer a esta tierra.

Estas tres efemérides conforman el Trienio Histórico de Mollendo, una propuesta que busca revalorar nuestro pasado y mantener viva la memoria colectiva.

Porque Mollendo es mucho más que playas y paisajes: es historia, sacrificio, progreso y grandeza. Conocer nuestras raíces es amar nuestra tierra; preservar su memoria es garantizar que las futuras generaciones sigan sintiendo el orgullo de ser mollendinos, hijos de Puerto Bravo y herederos de una historia que merece perdurar.

LO ÚLTIMO