POR: EDGARD NORBERTO “BETO” LAJO PAREDES
La Editorial de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) ha publicado el libro “El puerto de Islay. Historia, economía y sociedad, 1827-1879”, de Víctor Condori (edición 2025), valioso documento para conocer nuestra historia críticamente, reflexionar sobre el desempeño de entidades públicas, elaborar propuestas con sustento histórico y realizar acciones para no repetir la historia. Además, nos da advertencias y lecciones.
En Agradecimientos, el autor hace mención a “Cristian Calderón Rodríguez con el cual organizamos un conversatorio sobre el puerto de Islay en agosto de 2020”; al “historiador Percy Eguiluz Menéndez (Punta de Bombón), quien desde hace muchos años viene intentando trabajar un libro sobre este mismo tema y lamentablemente, diferentes factores no le han permitido concluirlo” (p. 18); a la “arqueóloga María Fernanda Boza Cuadros, quien me facilitó generosamente su tesis doctoral inédita sobre los puertos de Arequipa republicana”; al “estudioso de la historia del balneario de Mejía y del antiguo puerto arequipeño de Chule, el ingeniero Rodrigo Llosa (escribe en Prensa Regional), quien tuvo la amabilidad de invitarnos a visitar el puerto de Matarani y el viejo pueblo de Islay, además de su residencia en Mejía” (p. 19), domicilia a quince minutos de Mollendo.
La Municipalidad Provincial de Islay, en coordinación con las municipalidades distritales, debe convocar a tales personalidades e invocarles a que continúen sus investigaciones del pasado provincial, alentar la publicación de sus trabajos intelectuales, siguiendo el ejemplo de la UNSA con la obra en comentario y de la Universidad Católica de Santa María (UCSM) con la publicación de “Mollendo Historia y Vida”, de Bernardino Rodríguez; propiciar eventos culturales: conferencias, entrevistas, cursos en instituciones educativas secundarias y superiores, dentro del programa de “desarrollo de capacidades” en memoria provincial.
LOS PUERTOS DEL SUR
Víctor Condori revela que los puertos principales del sur, en su mayoría, estuvieron ubicados en el litoral de la provincia de Islay: Quilca (Camaná, que en algún momento perteneció a la provincia de Islay), Santa Rosa de Islay, Mollendo y Matarani; mucho antes, Chule; en el futuro, puede ser Corío. Además, cumplieron funciones portuarias Atico y Chala (Caravelí), como puertos menores temporales, no fueron puertos mayores.
Al puerto de Quilca lo aperturó el virrey La Serna; el puerto de Islay surgió con decreto de Simón Bolívar. Lanza una ¿profecía?: “después de Quilca, vino el puerto de Islay, luego Mollendo y desde la primera mitad del siglo XX, Matarani se ha consolidado como el mayor y más importante puerto del departamento, aunque todo parece indicar que no será por mucho tiempo”.
En nota marginal, dice: “Cuando terminábamos de redactar el presente libro, estaba volviendo a discutir en la ciudad de Arequipa la viabilidad de la construcción del mega puerto de Corío, ubicado en el distrito de Punta de Bombón, provincia de Islay; que, por el tamaño de su infraestructura, capacidad de almacenaje y carga, se cree, estaría llamado a reemplazar a Matarani como principal puerto de la región” (p. 29). ¿Nos está advirtiendo que el futuro megapuerto de Corío reemplazaría al puerto de Matarani, que está concesionado a la empresa Tisur hasta el año 2059? ¿Cuáles serían sus implicancias?
EXPORTACIÓN DE MATERIAS PRIMAS
Otro detalle a destacar del texto, referido al puerto “de Santa Rosa de Islay, el más importante del departamento de Arequipa durante el siglo XIX” (p. 30), se da al leer: “por esa misma aduana (del puerto de Islay), se extraerían miles de toneladas de productos o materias primas de gran demanda en los mercados europeos, como lanas de ovino y camélidos, cascarilla o corteza de la quina y diferentes tipos de metales preciosos” (p. 30). En el siglo XX y presente siglo XXI, por Matarani seguimos exportando materias primas (minerales). Es decir, en el siglo XXI, ¡seguimos siendo una economía primarioexportadora!, como en los siglos XIX y XX. ¿Estamos condenados a una perpetua economía basada en recursos naturales?
También revela que los ingresos del puerto de Islay sirvieron para efectuar diversos pagos del Gobierno central, asimismo, “para la compra de los diferentes materiales empleados en la financiación de una cañería destinada a transportar agua dulce para el consumo de su población” (p. 233).
En otras palabras, resolvió el problema del agua en Islay en el siglo XIX. Este hecho histórico nos permite plantear que Tisur, concesionario del puerto de Matarani, cubra los costos del saneamiento básico del distrito de Islay, en este siglo XXI, mediante verdadera responsabilidad social empresarial.

