El alcalde de Islay, Richard Ale, incurre en errores por desconocimiento y campaña política

Southern Perú cuenta con autorización para iniciar la explotación de la primera etapa de Tía María, mientras el alcalde cuestiona la vigencia del EIA.

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POR: NICOLÁS VALDEZ CASO

Estar en campaña política y desconocer el trabajo y las etapas necesarias para poner en marcha un proyecto minero le está costando al alcalde Richard Ale Cruz cometer errores y realizar denuncias con la pretensión de paralizar el proyecto Tía María, las cuales carecen de fundamentos técnicos y legales.

Las acciones legales y administrativas contra la minera Southern Perú para detener el proyecto Tía María son un desliz, considerando que la empresa minera ya se encuentra en la etapa de construcción y está dando oportunidades de trabajo a cientos de profesionales de la zona y del sur del Perú. Southern Perú cuenta con la Resolución Directoral N.° 194-2026-MINEM/DGM, que autoriza el inicio de actividades de explotación de la primera etapa del proyecto, después de haber superado todas las etapas, incluida la aprobación del EIA. La denuncia del alcalde llega demasiado tarde y está fuera del espíritu de la ley.

¿QUÉ ARGUMENTA EL ALCALDE?

El alcalde sostiene que el EIA de 2014 habría caducado por superar su plazo de vigencia, de tres a cinco años, y cuestiona también el tema del agua.

¿QUÉ DICE LA LEY?

“La certificación ambiental pierde vigencia si, dentro del plazo máximo de tres años posteriores a su aprobación, el titular no inicia las obras para la ejecución del proyecto. Este plazo podrá ser ampliado por la DGAAM, por única vez y a pedido del titular sustentado técnicamente, antes de su vencimiento, hasta por dos años adicionales. Es obligatorio que el titular comunique a la DGAAM y al OEFA el inicio de actividades dentro del plazo antes mencionado, una vez obtenidas todas las autorizaciones para iniciar actividades”.

¿QUÉ SIGNIFICA OBRAS PARA LA EJECUCIÓN?

Es el conjunto de estructuras, edificaciones y trabajos de preparación.

Incluye estudios geológicos, campamentos, plantas y vías; plan de manejo ambiental; plan de socialización con las comunidades; audiencias; videos; permisos sectoriales de energía; uso de agua; vías de acceso; perforaciones geológicas; compromisos sociales; preparación y aseguramiento de la mitigación del territorio, entre otros.

Todo esto ha sido cumplido sistemáticamente por la empresa minera para ajustarse a los procedimientos legales y administrativos, comunicándolo oportunamente a los organismos competentes.

En otras palabras, el espíritu de la ley es evitar o está dirigido a aquellos titulares que, una vez aprobado el EIA, dejan todo de lado, no hacen nada, se cruzan de brazos y, en ocasiones, traspasan la concesión sin importar el objetivo del proyecto.

En el caso de Tía María, Southern Perú ha estado comprometida desde 2009, mostrando interés en el proyecto. Luego de la aprobación del EIA mediante la Resolución Directoral N.° 392-2014-MEM/DGAAM, emitida por la Dirección General de Asuntos Ambientales Mineros del Ministerio de Energía y Minas, realizó los primeros trabajos de preparación y acondicionamiento minero antes de obtener los permisos para las etapas de construcción y explotación entre 2025 y 2026.

SE USARÁ AGUA DESALINIZADA

Ya se ha definido que se usará agua desalinizada para sus operaciones, para lo cual se construirá una planta de ósmosis inversa. De esta manera, no se afectará el caudal del río Tambo ni el suministro de agua para la agricultura local.

Actualmente se realizan estudios en pozos subterráneos, con permiso de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), para monitorear correctamente el comportamiento hidrodinámico del acuífero en la margen derecha del río. Esto forma parte de un monitoreo técnico orientado a reducir a cero los impactos de este proceso de explotación.

TODO ESTÁ CORRECTO, EL PROYECTO SÍ VA

Actualmente, esta nueva pretensión de paralizar el proyecto no prosperará y está en manos del Consejo de Minería seguir dándole luz verde, considerando que sus integrantes lo aprobaron luego de un estudio minucioso.

El alcalde de Islay, quien hoy busca indirectamente volver a ser autoridad edil a través de terceras personas y sacarle la vuelta a la ley, debería buscar otra forma de hacer campaña política. Tía María es una realidad y ya está generando cientos de puestos de trabajo para jóvenes de toda la región, principalmente de la zona de influencia.

Islay no puede parar y debe aprovechar sus recursos para crear fuentes de trabajo y desarrollo, y no oponerse a ello.

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