Con mensajes dirigidos a escuchar sin juzgar y pedir ayuda, el Centro de Salud Mental Comunitario de Cocachacra realizó este jueves un pasacalle por el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, al que se sumaron autoridades, instituciones y organizaciones del distrito.
Anthony Valdés, jefe del establecimiento, destacó que este año hubo una mayor participación en comparación con jornadas anteriores y consideró que esta respuesta refleja un creciente interés de la población y las autoridades por abordar los problemas relacionados con la salud mental.
Sobre la situación en la provincia, explicó que las estadísticas no son “abrumantes”, pero remarcó que ello no reduce la necesidad del trabajo preventivo y del seguimiento a quienes han presentado alguna situación de riesgo o intento de suicidio. Precisó que este acompañamiento puede prolongarse durante varios meses y, en determinados pacientes, llegar a uno o dos años.
El especialista describió, asimismo, el impacto que estos problemas pueden tener en la vida cotidiana de quienes los atraviesan. “Pierde ese brillo, pierde esa alegría, pierde esas ganas de poder estar con las personas”, expresó.
En el pasacalle participaron representantes de la Municipalidad Distrital de Cocachacra, establecimientos de salud, Policía Nacional, Poder Judicial, Centro Emergencia Mujer y otras organizaciones locales, además del Consejo Consultivo de Niñas, Niños y Adolescentes (CCONNA).

