Maestros de la provincia de Islay se sumaron a la paralización nacional convocada por el Sutep para exigir al gobierno central la atención a un pliego de reclamos postergado durante años.
El secretario provincial del gremio, profesor Julio Enríquez, detalló que la medida busca presionar por el cumplimiento de compromisos económicos largamente esperados por el magisterio.
“Esta movilización nacional responde a una planificación de varios meses y a documentos presentados formalmente ante el Ejecutivo para exigir el cumplimiento de nuestros derechos laborales”, señaló el dirigente al explicar el inicio de las protestas.
Durante la jornada de lucha, que contó con una participación masiva de docentes de diversos planteles como el colegio La Florida, Mariátegui, Alcides Carrión e instituciones de distritos como Mejía, Punta de Bombón y Cocachacra, se entregó un petitorio formal ante la Subprefectura.
Entre las demandas prioritarias figuran el abono de la deuda social por preparación de clases del 30% —atrasada desde 2012 y con pagos fraccionados ínfimos—, así como la cancelación de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) para los cesantes de 2025 y el respaldo a los jubilados.
Asimismo, el representante gremial enfatizó que la exigencia del cumplimiento del presupuesto destinado a la educación no solo apunta a las reivindicaciones salariales, sino a mejoras estructurales que impactan directamente en los estudiantes, tales como mejor infraestructura, capacitación docente y alimentación escolar.

