El dirigente de los pescadores artesanales, Isaac Tapia, señaló que el sector no se opone al desarrollo ni al progreso de la provincia de Ilo, pero manifestó su desacuerdo con la forma en que se viene impulsando la instalación de una planta desaladora debido a los posibles efectos que tendría en el litoral costero.
Tapia indicó que las plantas desalinizadoras proyectadas, según la información que manejan los pescadores, no contarían con la tecnología necesaria para evitar afectaciones al ecosistema marino, lo que podría generar consecuencias para la pesca artesanal.
Asimismo, sostuvo que el impacto alcanzaría tanto a los pescadores embarcados como a los no embarcados, especialmente en las zonas cercanas al borde costero donde desarrollan sus actividades.
“Eso es lo que queremos manifestar. Hemos expresado nuestra postura y se han presentado planes alternativos a través del cuerpo técnico que tienen los pescadores artesanales”, declaró.
CUESTIONAN PROCESO DE SOCIALIZACIÓN
El dirigente también expresó su preocupación por la metodología utilizada para la socialización del proyecto, señalando que las consultas y reuniones se estarían realizando mediante grupos específicos.
Según indicó, esta estrategia no estaría permitiendo una difusión amplia y transparente de la información relacionada con la iniciativa, por lo que pidió que el proceso se desarrolle de manera más abierta y objetiva para todos los sectores involucrados.

