POR: ERICK BAYLÓN B.
Megadeth, la banda liderada por Dave Mustaine ofreció un show de una hora y cuarenta minutos con clásicos, conexión total con el público y un ambiente marcado por pogos, bengalas y un mar rojo de energía que marcó el “This Was Our Life” la gira latinoamerican que arrancó en Perú.
Desde tempranas horas de la tarde, el público comenzó a concentrarse en los exteriores de Costa 21 con un objetivo claro: asegurar los mejores espacios en el campo A. El ingreso se aperturó a las 5:00 p.m., dando paso a un flujo constante de asistentes que, de manera progresiva, fueron colmando el recinto que tiene una capacidad de hasta 20 mil personas.
A las 8:00 p.m. en punto, la banda peruana Hyena (Cajamarca) fue la encargada de abrir la jornada y desató la admiración de los asistentes. Su presentación, de aproximadamente 30 minutos, marcó el inicio de una noche que se desarrolló con notable puntualidad. Tras su actuación, el equipo técnico realizó los ajustes correspondientes para dar paso al acto principal.
INICIO CONTUNDENTE Y CONEXIÓN INMEDIATA
A las 9:00 p.m., Megadeth irrumpió en el escenario con un arranque directo y potente, desatando la euforia del público desde los primeros acordes. La respuesta fue inmediata tanto en el campo A como en el campo B, donde los asistentes se mantuvieron activos durante toda la presentación.
Los pogos se formaron rápidamente en distintos sectores del recinto, acompañados por bengalas y señales de humo que aportaron un tono visual intenso, tiñendo el ambiente de un rojo dominante. Este elemento, sumado a la iluminación del escenario, configuró una atmósfera cargada de energía y entrega colectiva.
SETLIST
El concierto, con una duración aproximada de una hora y cuarenta minutos, ofreció un recorrido sólido por distintas etapas de la banda. Los temas clásicos fueron, como se esperaba, los más celebrados por el público, generando los momentos de mayor intensidad.
También destacaron las interpretaciones de temas más pausados, que lograron una conexión distinta con los asistentes. Canciones como A Tout le Monde y In My Darkest Hour, esta última como penúltimo tema, fueron recibidas con notable entusiasmo y acompañadas por el público.
En la recta final, la banda respondió a la insistencia de los asistentes incorporando temas que venían siendo solicitados, cerrando así una presentación que mantuvo una interacción constante con el público.




