¿Acoso o emboscada?

No defiendo a Lescano, pero si hubiera dicho la verdad, desde un inicio, la campaña en su contra no tendría los efectos que ahora tienen. Los chats últimos de Lescano con la periodista demuestran que hubo más que una relación amical entre ellos, por lo menos de mucha confianza y como para tener una conversación de alto calibre, y que están lejos de ser un acoso.

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POR: JULIO FAILOC RIVAS

Dudé escribir este artículo, temo – en este mismo instante, mientras lo escribo- ser acusado de machista y de ganarme la enemistad de las pocas amigas feministas que me quedan y con las cuales en algún momento me he gastado más de una broma de alto calibre. Ojala ellas lo entiendan, porque si fuera mi caso, me parecería injusto padecer lo del congresista Lescano.

Con las disculpas de ellas, haré un análisis, con el temor de ser lapidado, pero con la convicción que detrás de todo esto, está gente infame, inescrupulosa, que no le va a temblar la mano de llevar a Lescano a la suspensión de sus derechos parlamentario bajo el cargo de acoso sexual, para posteriormente desaforarlo del congreso.

No tengo la menor duda que lo sucedido a Lescano es una emboscada con objetivos y frentes distintos. Un primer frente serían sus enemigos acérrimos a quienes Lescano no dudaba en lapidarlos en cuanto error y fechoría cometían, no es casual el pronunciamiento inmediato y temprano de los voceros de Fuerza Popular y del Apra, con notoria alegría, odio explícito e intenso, y una gran sed de venganza. El segundo frente serían los integrantes de su propio partido, con los cuales disputa la candidatura presidencial del 2021. Esto a pesar que recientemente AP de manera oficial le diera su respaldo, luego de que Vitocho lo hiciera leña.

Si hay algo que cuestionarle a Lescano es su cinismo, de haber negado los chats que le escribió a la periodista. Sin embargo, lo peor fue utilizar a su esposa para defenderse, situación que me parece deplorable y cuestionable como García expuso a su esposa púbicamente para confesarle al país que tuvo un hijo extramatrimonial.

No defiendo a Lescano, pero si hubiera dicho la verdad, desde un inicio, la campaña en su contra no tendría los efectos que ahora tienen. Los chats últimos de Lescano con la periodista demuestran que hubo más que una relación amical entre ellos, por lo menos de mucha confianza y como para tener una conversación de alto calibre, y que están lejos de ser un acoso.

Es posible, con los chats mostrados recientemente por Lescano lo libren de la justicia, pero dudo que tenga la misma suerte en el congreso de la república, porque más de uno, quiere la cabeza su cabeza: los fujimoristas, los apristas, y hasta los de su propio partido, esto sin contar con los topos del fujimorismo que están infiltrados en el resto de bancadas.

Finalmente Lescano será suspendido 120 días por mentiroso, pero acosador para la mayoría del congreso fuji-aprista, igual que a Mamani, con el atenuante que éste primero confesó, al país, en año nuevo, que hizo tocamientos indebidos a la azafata con su “mano zass”.

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