La acumulación de agua en la plaza Bolognesi por las intensas lluvias es un problema recurrente que, para el arquitecto Adán Pacheco Flores, evidencia fallas en la obra de mejoramiento ejecutada en 2025. Según señaló, dicho proyecto careció de una prueba en vacío para medir adecuadamente los volúmenes de agua pluvial.
El arquitecto explicó que el agua de lluvia requiere un sistema distinto al alcantarillado sanitario. “Las aguas de lluvias no pueden ingresar al desagüe de la ciudad”, afirmó, advirtiendo que incorporar mayores volúmenes puede sobrecargar tuberías que no fueron diseñadas para recibirlos.
En el caso de la plaza Bolognesi, sostuvo que la acumulación registrada frente a la municipalidad demostraría que el agua no está evacuando adecuadamente. Desde su análisis, la solución pasa por revisar tanto las pendientes de la vía como el sistema destinado a conducir las precipitaciones.
USO DE ADOQUINES
Pacheco también fue crítico con el material empleado en la intervención. “Yo jamás haría una vía que sea altamente transitada con adoquines”, manifestó, al considerar que este tipo de superficie no sería la más adecuada para una zona sometida a tránsito constante.
Consultado sobre si todavía es posible corregir las deficiencias observadas, respondió que sería necesario intervenir nuevamente la estructura. Planteó revisar las secciones longitudinales y transversales, modificar las pendientes y levantar los adoquines en los puntos que resulten necesarios para mejorar la evacuación.
“Tiene que haber peralte”, indicó. Asimismo, atribuyó las fallas que hoy se hacen visibles a una falta de experiencia en el manejo de aguas pluviales durante la ejecución de la obra.
UN PROBLEMA MAYOR
Para Pacheco, lo ocurrido en la plaza Bolognesi forma parte de una dificultad mayor que enfrenta Mollendo con sus sistemas de drenaje y alcantarillado. Consideró necesario desarrollar un tratamiento integral de cunetas, especialmente en la parte baja de la ciudad, donde las precipitaciones terminan concentrando mayores volúmenes de agua.
Añadió que parte de la infraestructura sanitaria fue instalada décadas atrás para atender a un número menor de viviendas, mientras que el crecimiento urbano ha incrementado progresivamente la carga que reciben las tuberías.

