Ilo: Fiscal que debía proteger a mujeres, investigado por presunto acoso sexual en su propio despacho

Denuncias describen regalos insistentes, persecuciones en vehículo, comentarios sobre lencería, pedidos de abrazos, acercamientos físicos incómodos y presuntas represalias laborales contra trabajadoras que habrían rechazado sus insinuaciones.

ARCHIVO

POR: JULIO FARFÁN VALVERDE (UNIDAD DE INVESTIGACIÓN)

El caso golpea directamente el corazón institucional del Ministerio Público: un fiscal provincial encargado de atender delitos de lesiones y agresiones contra mujeres aparece ahora investigado por presunto acoso sexual contra dos jóvenes trabajadoras que laboraban bajo su autoridad directa en Ilo.

No se trata de una denuncia anónima ni de versiones aisladas. Existe una investigación fiscal que recoge declaraciones, documentos, pericias psicológicas, mensajes, referencias a testigos y actuaciones internas que han llevado al propio Ministerio Público a considerar la existencia de indicios suficientes para continuar con las pesquisas.

Asimismo, la Unidad de Investigación de Prensa Regional (UDI) tuvo acceso a información documental sobre graves hechos que habrían ocurrido dentro del Ministerio Público no solo en Ilo, sino también en Moquegua, parte de toda esa documentación se encuentra en proceso de corroboración, donde figuran graves hechos de connotación amorosa y sexual, hostigamiento laboral, tocamientos indebidos, etc.

Sin embargo, este primer informe se concentra únicamente en dos denuncias ya incorporadas a una carpeta fiscal y con resolución judicial que dictó medidas de protección a favor de una de las agraviadas.

En este caso, las presuntas víctimas de iniciales, K.M.C. y C.C.P., (en estricto respeto a la reserva de su identidad) trabajaban en el ámbito de la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesiones y Agresiones contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar de Ilo, dependencia cuyo titular era el fiscal provincial Carlos Alberto Vicuña Simeón, hoy investigado por el presunto delito de acoso sexual mediante la Carpeta Fiscal N.° 3705020100-2025-20-0.

El caso escaló institucionalmente. La fiscal adjunta provincial provisional de la Fiscalía Superior Penal de Ilo, Angela Milagros Marroquín Córdova, puso en conocimiento del fiscal de la Nación, Dr. Tomás Aladino Gálvez Villegas, con fecha 11 de febrero de 2026, un informe relacionado con la investigación por el presunto delito de acoso sexual en agravio de dos jóvenes trabajadoras contratadas bajo el régimen CAS (Contrato Administrativo de Servicios).

SITRAMINP INTERCEDIÓ

La denuncia fue puesta inicialmente en conocimiento de las autoridades por el Sindicato de Trabajadores del Ministerio Público de Ilo (SITRAMINP), cuya secretaria general, Rocío Elizabeth Canavire Valdivia, comunicó una serie de hechos atribuidos al fiscal Vicuña Simeón y que tendrían como víctimas a trabajadoras de la institución.

A raíz de estos hechos, la Fiscalía Superior Penal de Ilo dispuso la apertura y ampliación de investigación preliminar por presuntos actos vinculados al delito de acoso sexual, al advertir la existencia de elementos que ameritaban profundizar las pesquisas.

EL PODER DEL “FISCAL JEFE”

Las denunciantes, se desempeñaban como asistentes administrativas dentro de la Fiscalía Especializada en Delitos de Lesiones y Agresiones contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar de Ilo, dependiendo laboralmente del fiscal Carlos Alberto Vicuña Simeón, quien tenía influencia directa sobre la distribución de funciones, la asignación de despachos, las evaluaciones de desempeño y la renovación de contratos.

Precisamente esa relación de subordinación es considerada por la Fiscalía como uno de los elementos relevantes del caso, debido a que las presuntas víctimas habrían estado en una posición de vulnerabilidad frente a quien ejercía autoridad dentro del despacho fiscal.

“TU PERFUME ES EXQUISITO, HUELE A TI”

Uno de los episodios recogidos en la carpeta fiscal ocurrió el 3 de septiembre de 2024. Según la investigación, el fiscal Vicuña Simeón envió un mensaje de WhatsApp a una de las trabajadoras señalando:

“… (…) … tu perfume es exquisito. Huelo hasta aquí. Huele a ti. Cuando perciba esa fragancia me acordaré de ti”.

La denuncia sostiene que, al día siguiente, apareció un perfume sobre el escritorio de la trabajadora. La joven decidió arrojarlo al tacho de basura. No era la primera vez. Según las declaraciones recogidas por la Fiscalía, los regalos se habrían convertido en una práctica recurrente: perfumes, chocolates, aretes, collares y otros obsequios aparecían constantemente sobre los escritorios de las trabajadoras, pese a que estas manifestaban su incomodidad y rechazaban tales atenciones.

Caso Fiscal Carlos Alberto Vicuna Simeon 31052026 2 Testimonio La Prensa Regional
Fragmento del informe fiscal registra mensajes, regalos no solicitados e insistentes acercamientos atribuidos al fiscal investigado en el entorno laboral.

“NO SÉ SI TE HAS DADO CUENTA, PERO TÚ ME GUSTAS”

Otro de los hechos considerados relevantes por los investigadores ocurrió en mayo de 2024. La trabajadora C.C.P. relató que, al salir de la Fiscalía, fue interceptada por el fiscal, quien insistió en trasladarla en su vehículo. Tras varias negativas, la trabajadora terminó subiendo al vehículo, según su versión, para evitar problemas laborales. Cuando llegaron a inmediaciones de la Plaza de la Bandera de Ilo, el fiscal habría estacionado el vehículo y le pidió que no bajara porque quería conversar.

Fue entonces cuando, según la denuncia, le manifestó: “No sé si te has dado cuenta, pero tú me gustas”.

La trabajadora comenzó a grabar la conversación. La transcripción incorporada a la investigación revela que ella le respondió que no deseaba ningún tipo de relación sentimental, que él podía ser su padre por la diferencia de edad y que no quería mezclar el trabajo con asuntos personales.

LENCERÍA Y COMENTARIOS SOBRE SU CUERPO

La investigación también recoge episodios de fuerte connotación sexual. Según una de las denunciantes, durante reuniones de trabajo el fiscal le mostraba fotografías de mujeres usando lencería roja y negra, solicitándole opinión sobre cuál se veía mejor. Posteriormente, le enseñaba catálogos de ropa femenina, shorts, brasieres, bralettes y prendas ajustadas, diciéndole que determinadas prendas “le quedarían muy bien”.

La trabajadora declaró que el fiscal comentaba constantemente sobre su apariencia física, el maquillaje que utilizaba, la forma en que llevaba el cabello, el color de sus labios y la ropa que vestía. Incluso, según su testimonio, llegó a decirle que debía usar más faldas porque se veía mejor y que cuando utilizaba zapatos bajos parecía “una abuelita”. La situación habría llegado a tal extremo que la joven decidió modificar completamente su forma de vestir para evitar comentarios sobre su cuerpo.

EL FONDO DE PANTALLA QUE LA DEJÓ SIN PALABRAS

En otra ocasión, según la denuncia, la trabajadora ingresó al despacho fiscal y encontró su propia fotografía ocupando toda la pantalla de la computadora del fiscal. Sorprendida, le preguntó qué hacía observando su imagen. La respuesta atribuida al investigado fue:

“¿Qué? ¿No puedo ver tu foto? Estás bonita”.

Los hechos descritos por las denunciantes no se limitan a mensajes o comentarios. La investigación recoge declaraciones que describen acercamientos físicos reiterados.

Una de las trabajadoras sostuvo que el fiscal le daba besos en la mejilla mientras colocaba la mano en su cintura. También relató que, cuando se encontraba sentada trabajando en su computadora, el fiscal se acercaba por detrás, colocaba una mano sobre el monitor y otra sobre la silla, rodeándola físicamente mientras acercaba su cuerpo a pocos centímetros de ella.

Según la declaración fiscal, el denunciado llegaba a aproximar la zona de sus caderas y genitales al hombro de la trabajadora mientras intentaba iniciar conversaciones. La joven afirma que repetidamente le pedía: “Doctor, váyase más allá, por favor”.

A pesar de ello, según la denuncia, los acercamientos continuaban. En otras oportunidades, el fiscal la hacía ingresar sola a su oficina, cerraba la puerta y le pedía abrazos porque supuestamente se sentía triste o porque iba a extrañarla durante sus vacaciones.

SEGUIMIENTOS EN VEHÍCULO Y PRESUNTAS REPRESALIAS

La Fiscalía también investiga denuncias sobre seguimientos en vehículo. Las trabajadoras sostienen que, al finalizar la jornada laboral, el fiscal aparecía reiteradamente en las calles cercanas para insistir en llevarlas a sus domicilios.

Cuando rechazaban la invitación, afirman que el trato cambiaba drásticamente. Según la disposición fiscal, habrían comenzado los retrasos en la firma de documentos, el aumento de carga laboral, las observaciones reiteradas, la permanencia obligada fuera del horario de trabajo y constantes llamados de atención.

La denuncia penal y la investigación contra el fiscal Carlos Alberto Vicuña Simeón han generado preocupación dentro y fuera del Ministerio Público. Las coincidencias existentes entre los relatos de ambas denunciantes llevaron a la Fiscalía a concluir preliminarmente que existirían elementos de convicción suficientes para investigar un presunto patrón de vigilancia, persecución, hostigamiento y asedio con fines de connotación sexual.

EL PODER JUDICIAL DICTA MEDIDAS DE PROTECCIÓN

La gravedad de los hechos motivó que la Fiscalía Superior Penal de Ilo formalizara actuaciones preliminares y que posteriormente el Juzgado de Familia Transitorio Sub Especializado en Violencia contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar de Ilo emitiera medidas de protección a favor de una de las denunciantes.

En la Resolución N.° 01, emitida por el juez Julio Martín Pinazo Quispe, del Juzgado de Familia Transitorio Sub Especializado en Violencia contra la Mujer e Integrantes del Grupo Familiar de Ilo, dentro del Expediente N.° 01559-2025-0-2802-JR-FT-01, con fecha 14 de octubre de 2025, se concluye que existen indicios suficientes para advertir una situación de riesgo para la trabajadora.

Como consecuencia, el juzgado ordenó al fiscal provincial Carlos Alberto Vicuña Simeón abstenerse de cualquier tipo de contacto con la denunciante, prohibiéndole acercarse a ella en un radio de cien metros, comunicarse por cualquier medio físico o virtual y mantener cualquier forma de interacción personal o laboral fuera de los canales estrictamente institucionales.

La resolución judicial también dispone que el Ministerio Público adopte medidas inmediatas para evitar nuevos contactos entre ambas partes, incluyendo la posibilidad de reubicar laboralmente a la trabajadora para garantizar su integridad y seguridad, sin afectar su nivel funcional ni su régimen laboral. Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es que la propia resolución judicial hace referencia a la existencia de otros hechos similares que forman parte de la investigación fiscal, situación que refuerza la necesidad de una investigación célere, objetiva y transparente.

¿QUIÉN GARANTIZA A LAS JÓVENES PROFESIONALES NO SER ACOSADAS POR FISCALES?

El caso adquiere especial relevancia debido a que el denunciado no es un funcionario cualquiera, sino un fiscal provincial que durante años ha representado al Ministerio Público en la provincia de Ilo y que, de confirmarse los hechos denunciados, habría utilizado la posición de poder que le otorgaba su cargo para ejercer presión sobre trabajadoras bajo su ámbito laboral.

La pregunta que hoy se hacen muchos ciudadanos es inevitable: ¿cuántas trabajadoras más habrían guardado silencio por miedo a perder su empleo o sufrir represalias dentro de una institución llamada precisamente a proteger a las víctimas?

La UDI de Prensa Regional continuará investigando este caso y viene recopilando nueva información relacionada con presuntos hechos similares. Toda denuncia será sometida al correspondiente proceso de corroboración documental antes de su publicación, en estricto respeto a la verdad, a la reserva de identidad de las agraviadas, a la presunción de inocencia y al interés público.

Caso Fiscal Carlos Alberto Vicuna Simeon 31052026 3 PJ scaled La Prensa Regional
Resolución judicial dictó medidas de protección preventivas a favor de una trabajadora del Ministerio Público y prohibió al fiscal investigado acercarse o comunicarse con ella.

LO ÚLTIMO