POR: MAG. JAIME CARPIO BANDA
La percepción ciudadana en Arequipa al IV trimestre de 2025 revela un escenario de desconfianza generalizada hacia las principales instituciones públicas, afectando la gobernabilidad y la legitimidad del sistema.
Arequipa al IV trimestre de 2025 muestra un patrón de desconfianza predominante en instituciones de la gestión pública y la gobernabilidad, según la data publicada por el INEI.
MUNICIPALIDAD PROVINCIAL (84% DESCONFIANZA)
En el ámbito subnacional, la Municipalidad Provincial de Arequipa registra 83.6% de desconfianza sumada (“nada” + “poco”) y solo 9.2% de confianza (“suficiente” + “bastante”). La Municipalidad Distrital presenta una situación similar, con 83.0% de desconfianza y 13.8% de confianza.
Desde el derecho administrativo, ello sugiere una percepción social de baja eficacia, limitada capacidad de respuesta y débil calidad en la atención pública.
GOBIERNO REGIONAL (87% DESCONFIANZA)
Más crítica aún es la evaluación del Gobierno Regional, con 87.0% de desconfianza y solo 7.8% de confianza. Este resultado puede interpretarse como una percepción de insuficiente capacidad de conducción territorial, ejecución de políticas y articulación intergubernamental.
En términos de gobernabilidad, cuando el nivel regional pierde legitimidad, se debilita la coordinación entre Estado y ciudadanía en materias estratégicas como infraestructura, salud, educación y desarrollo económico.
CONGRESO (95% DESCONFIANZA)
El caso más severo es el del Congreso de la República, con 94.8% de desconfianza y apenas 2.3% de confianza.
Este dato expresa una erosión extrema de la representación política y del vínculo entre ciudadanía e institución legislativa. Jurídicamente, ello no invalida su competencia constitucional, pero sí compromete su legitimidad social y la aceptación de sus decisiones.
DIRECCIÓN REGIONAL DE EDUCACIÓN (67% DESCONFIANZA)
En contraste, el Ministerio de Educación presenta el mejor resultado relativo, con 28.5% de confianza frente a 66.6% de desconfianza. Aunque el saldo sigue siendo negativo, existe una percepción comparativamente menos adversa, probablemente asociada a la mayor visibilidad de sus servicios y a su impacto directo en la población.
SUNAT-Aduanas también mantiene una confianza minoritaria de 14.7%, pero con 72.3% de desconfianza, lo que refleja una relación compleja con el ciudadano, marcada por exigencia regulatoria y presión fiscal.


