POR: DR. ROBINSON ALMANZA CABE
El comportamiento de la inversión pública en los gobiernos locales de Moquegua al 11 de abril de 2026 muestra un desempeño desigual, con pocos municipios liderando y varios con niveles críticos de ejecución.
La tabla de ejecución de inversiones al 11 de abril en el departamento de Moquegua evidencia un desempeño global preocupante. De acuerdo al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) con un avance regional de 16.4%, existe una brecha significativa respecto del nivel esperado de 26%, lo que refleja un atraso de 9.6%. Esta diferencia sugiere debilidades en la programación financiera, gestión de proyectos y capacidad operativa de varias entidades locales.
Se observa que, en el extremo superior, destacan la Municipalidad Distrital de Chojata (80.2%) y Puquina (39.3%), con niveles de ejecución muy por encima del promedio, lo que indicaría una adecuada articulación entre planificación, disponibilidad de expedientes técnicos y gestión contractual. Estas entidades constituyen referencias de buenas prácticas en términos de oportunidad del gasto.
Un segundo grupo, cercano al 26% esperado, incluye a Quinistaquillas (26.4%) y Cuchumbaya (25.4%), cuyo desempeño puede considerarse aceptable, aunque con margen de mejora para alinearse plenamente al ritmo óptimo de ejecución.
Sin embargo, el grueso de municipalidades se concentra en niveles “regulares” o “regulares malos”, con avances entre 10% y 20%. Resulta particularmente crítico el caso de gobiernos locales con alto PIM, como San Antonio (15.9%), Mariscal Nieto (16.8%) y Torata (14.2%), puesto que su bajo dinamismo tiene un impacto proporcionalmente mayor en el resultado regional. Esto evidencia problemas estructurales en la gestión de inversiones, tales como retrasos en procesos de contratación, deficiente formulación de proyectos o limitada capacidad técnica.
El grupo con ejecución “malísima” (Lloque, Coalaque, Pacocha y Matalaque) presenta niveles inferiores al 7%, lo cual denota una virtual paralización del gasto de inversión. En estos casos, la ineficiencia trasciende lo administrativo y refleja una preocupante desconexión con las necesidades territoriales.


