Un terremoto de magnitud 7,1 remeció este lunes la prefectura de Kumamoto, en el sur de Japón, dejando al menos una persona fallecida, alrededor de 80 heridos y decenas de desaparecidos. El fuerte movimiento telúrico causó el derrumbe de edificaciones, daños en carreteras, incendios y cortes de energía eléctrica, movilizando a miles de efectivos para las labores de búsqueda y rescate.
La única víctima mortal confirmada hasta el momento fue una persona rescatada de una vivienda colapsada en la ciudad de Yatsushiro, quien falleció posteriormente en un hospital, según informaron medios japoneses. Asimismo, las autoridades intentan ubicar a varias personas cuyo paradero aún se desconoce.
COLAPSO DE CENTRO COMERCIAL
Uno de los hechos más graves ocurrió en un centro comercial de la localidad de Kashima, donde una explosión provocó el colapso del segundo piso del edificio. Las autoridades estiman que unas 30 personas podrían permanecer atrapadas entre los escombros.
La empresa operadora, Aeon Mall, señaló que la explosión ocurrió después de que trabajadores y clientes fueran evacuados. Imágenes difundidas por la televisión japonesa mostraron severos daños estructurales, con parte del techo desplomado y paredes destruidas.
DAÑOS EN INFRAESTRUCTURA
El sismo también ocasionó el derrumbe parcial del histórico castillo de Kumamoto, la caída de una gran chimenea industrial y afectaciones en diversas vías de comunicación. Además, cerca de 48.000 hogares quedaron sin suministro eléctrico.
Las autoridades informaron que no se registraron anomalías en las centrales nucleares cercanas, mientras continúan las evaluaciones de daños en toda la región.
DESPLIEGAN EQUIPOS DE RESCATE
Ante la emergencia, el Ministerio de Defensa desplegó a 3.600 integrantes de las Fuerzas de Autodefensa para apoyar las operaciones de rescate y asistencia a la población.
El terremoto ocurrió a las 16:27 horas (hora local), con epicentro a unos 10 kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto. Inicialmente se emitió una alerta de tsunami, aunque posteriormente fue levantada por la Agencia Meteorológica de Japón.
El movimiento sísmico alcanzó el nivel máximo de intensidad en la escala sísmica japonesa, hecho que no ocurría desde el devastador terremoto que afectó la península de Noto en 2024.
Japón se encuentra ubicado sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad sísmica del planeta, por lo que registra terremotos con frecuencia y cuenta con infraestructura diseñada para resistir este tipo de fenómenos. [Fuente: EFE]


