Islay que queremos

No se trata de oponerse a la minería, sino de llegar a acuerdos donde todas las partes se beneficien en proyectos conjuntos a largo plazo.

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POR: RODRIGO LLOSA   

Cuando decidí estudiar Mexia y su provincia, tenía claro que es un mini Perú por consolidar. Lo tiene todo: pesca, puertos, agro, minería, historia, turismo, recreación, deporte y áreas naturales. Pero muchos potenciales los tiene desperdiciados por aspectos sociales usuales también en todo el país.

SIN AGUA CONTAMINADA

La mayoría de postulantes no habla del agua con arsénico y boro por encima de lo permisible, que acorta la vida de todas las familias. Todo lo que comemos requiere agua. ¿Nos aburrimos de repetir el análisis de sangre en niños? El mayor problema de esta provincia costera: pagar por agua supuestamente potable cuando sabemos que no lo es. En otro país, los responsables en Sedapar y en varias certificadoras estarían presos. ¿Resignación colectiva a tener gobernadores y sistemas ineptos?

VISIÓN TURÍSTICA

Mollendo no se la cree. Debe ser una de las ciudades más bonitas del país, pero no invierte en sus calles ni incentiva la restauración de su patrimonio. El muelle luce tan abandonado como la isla Ponce. Lo del Castillo Forga es vergonzoso, tanto o más que las valiosas casas céntricas cayéndose a pedazos. Tanto o más que el intento del nuevo malecón Ratti, donde se olvidó una ciclovía y que los árboles de Mollendo deberían ser molles.

CUNA DEPORTIVA Y PATRIMONIAL

Tener una casa de madera en Mejía hoy es visto como un lujo. En Mollendo, un alcalde competente podría llamar a cadenas de hotelería y gastronomía para ofrecerles facilidades para restaurar casonas y ponerlas de moda. A la par, generar eventos deportivos de alta competencia todo el año que causen afluencia, como se hizo en anteriores periodos. Círculo virtuoso.

CICLOVÍA PROVINCIAL

El deporte trae dinero sano. Cada distrito debería estar interconectado por una ciclovía con estaciones deportivas y gimnasios al aire libre. Islay como ejemplo nacional de apuesta por el futuro. Empecemos con Mollendo-Mejía-La Punta y un ramal a La Ensenada. Es decir, la ruta de la vía férrea extinta que la empresa minera Southern adquirió cuando el gobierno de Alberto Fujimori cometió el error de también liquidarla y ponerla en venta.

Al no haber acciones, está siendo tomada por las urbanizaciones. Luego va a ser más complicado rescatarla. Debería diseñarse imaginando correr en paralelo el tren de la costa, que distribuiría densidad de gente en varias playas.

TURISMO DE LOMAS

Sería interesante que la gran minería colindante con nuestros vistosos cerros apoye también para que quebradas como Challascapa, Carmona y Huarlando sean reservas paisajísticas. A todos nos conviene reforestar a tiempo, no solo para mejorar la ecología, sino para evitar invasiones y generar circuitos alternativos turísticos y deportivos.

AGRO CONSECUENTE

La cantidad de químicos que le echan a los cultivos ya es un atentado. La quema de pastizales sin control todos los años genera accidentes de transporte. El agro se preocupa por la contaminación que podrían causar otros; que se preocupe también por la que ya genera.

AUTORIDADES COMPETENTES

No se trata de oponerse a la minería, sino de llegar a acuerdos donde todas las partes se beneficien en proyectos conjuntos a largo plazo. En vez de llevar un doble discurso político, las autoridades venideras deberían aprender rápido a negociar soluciones que hagan viable la convivencia. Se viene una era de canon minero importante que no va a poder ser manejado con una visión de alcaldía como lugar de provisión de pan llevar.

Mejía es el distrito que mejor conozco al respecto: reparten paltas, pescado, canastas, baldes, casacas. Evaporan el presupuesto en contratar para los puestos de estar sentado y respirar. La principal obra fue arreglar una pista en dos años y ni siquiera se acordaron de ponerle bermas. La Subprefectura se dedica a comer empanadas, mientras van dos años que Mejía no tiene patrullero.

CRECIMIENTO CON VISIÓN

En términos municipales, en lo único que he visto crecer estos últimos cuatro años a Mollendo es en estacionamientos playeros. Como en el alquiler de espacios veraniegos no existen boletas ni facturas, los baños, sombrillas, alimentos, bebidas y, obviamente, los estacionamientos son un faenón para algunos partidos.

Cuando se tienen alcaldes sin mundo, sin visión, es un verdadero problema. Mantienen tapados sus bienes culturales, como la locomotora, y ponen carteles que espantan al visitante en vez de atraerlo: “¡Prohibido pasar!”. Realmente, yo no sé cómo son elegidos. Arruinan el aeródromo cuando podrían haber vuelos turísticos como los de Nasca. Un proyecto inteligente le integraría un malecón a la pista de vuelo, no la anularía.

MEJÍA, EJE EMPRESARIAL

A los dueños y profesionales de empresas debemos generarles un núcleo empresarial ameno y seguro, con eventos de reunión entre rubros. Puentes entre la producción, la cultura y la familia para consolidar la élite pensante que ayude a sacar al sur del Perú de la mediocridad.

Muchos veraneantes quieren que Mejía se mantenga minúsculo, pero al mismo tiempo desean alquilar sus casas a alguien conocido a los precios más altos del mercado. No se ponen a ver la cantidad de nuevas urbanizaciones que puede remover, para bien y para mal, todo lo tradicional y a todos los tradicionales. Los mismos requieren un cambio de mentalidad: dejar de observarse como un pequeño balneario que inercialmente está dejando de ser y encaminarse hacia uno sólido que, en simultáneo, tenga espacios para el encuentro de líderes. Líderes, no mequetrefes poseros que hablan de libertad y, en simultáneo, hacen borrar artículos de opinión.

ISLAY SIN MAFIAS

No hay peor cosa que municipios vagos con mucho dinero. Si Islay no se pone las pilas en el orden urbano y rural, las autoridades se van a acostumbrar a hacer tonterías cuando les sobre la plata. Cuando hay recursos, pero no se trabaja en problemas locales, normalmente surgen poderes alternativos. Si no, preguntémosle a Trujillo. Por eso, por ningún motivo debería salir elegido ese pseudoperiodista mercenario que todos sabemos quién es.

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