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Ilo y la planificación como instrumento de desarrollo local

Los planes de desarrollo, que en otrora marcaban los derroteros para el desarrollo de Ilo, ahora son solo mamotretos que se hacen para cumplir con la normatividad y que duermen el sueño de los justos en el cajón del escritorio de algún funcionario de planificación de la municipalidad.

POR: JULIO FAILOC RIVAS  

A menos de un mes de que asuma la nueva gestión municipal, Ilo tiene muy poco que mostrar en materia de desarrollo. Salvo la gestión exitosa e ininterrumpida en el periodo 1980-2000, bajo el liderazgo de Julio Díaz Palacios y de Ernesto Herrera Becerra, en la que se produjeron las transformaciones más importantes de la ciudad, no se ha visto mayores avances en las gestiones que los sucedieron, esto a pesar de transferencias importantes de recursos económicos provenientes del canon minero.

La ausencia de liderazgos concertadores, con una visión compartida de futuro que involucre a la ciudanía, ha sido una de las grandes limitaciones que ha tenido Ilo en los últimos 20 años. Lo que antes fueron los factores claves del desarrollo local (liderazgo, concertación y una visión compartida de futuro) que permitieron alcanzar los mejores índices de desarrollo humano a nivel nacional, hoy se presentan como las grandes ausencias que explican en cierta forma el estancamiento de Ilo.

Los planes de desarrollo, que en otrora marcaban los derroteros para el desarrollo de Ilo, ahora son solo mamotretos que se hacen para cumplir con la normatividad y que duermen el sueño de los justos en el cajón del escritorio de algún funcionario de planificación de la municipalidad.

Ilo tenía un sitial importante en el país y a nivel internacional, como una de las ciudades que planificaban su desarrollo, de manera concertada y participativa. Su proceso no solo era importante para la ciudad, sino que se caracterizaba porque generaba una gran movilización social para su discusión y aprobación.

La organización de los ciudadanos era una de las más importantes en el país y los procesos de discusión de sus presupuestos contaban con una participación envidiable de los pobladores organizados, lo que generaba un respaldo y una gobernabilidad para la gestión del desarrollo local.

Hoy Ilo cuenta con un plan de desarrollo concertado al 2030, pero que no han sido evaluados ni actualizado desde el año 2017, con objetivos, acciones estratégicas y metas que no solo están desactualizadas, sino que también pecan de generalidades que no aterrizan, ni están orientadas hacia el logro de cada uno de los objetivos estratégicos que se plantean y menos responden a la descripción del modelo deseado de territorio.

Asimismo, la Programación Multianual de los gobiernos locales, tanto de provincial, como de los distritos, no están alineadas con el Plan de Desarrollo Concertado, esto sin contar que las responsabilidades de los actores en las acciones estratégicas no están claras ni debidamente delimitadas, por lo que el plan termina siendo letra muerta y no un instrumento de gestión para el desarrollo de Ilo.

Si hay que reconocer algún avance de la actual gestión del gobierno local en materia de planificación para el desarrollo es la aprobación del Plan de Desarrollo Urbano, que aun cuando no ha sido un proceso participativo y concertado, como en la década del 1980-2000, es una herramienta importante para la gestión y ordenamiento de su territorio.

Sin embargo, hay que hacer notar que el Plan de Desarrollo Urbano tiene que superar el conflicto existente entre la ubicación de puerto y la ciudad. La ciudad limita con el puerto en la calle Ferrocarril y al ingreso de los camiones de carga provenientes de Bolivia por la avenida Venecia se convierte en un cuello de botella insostenible paralizando esta parte de la ciudad.

Se ha propuesto al Ministerio de Transporte se construya un track center que funcione en una zona alejada del puerto a no menos de 10 kilómetros que permita ordenar el ingreso de los vehículos con carga pesada hacia la ciudad y solucione el problema congestión tal como sucede en los puertos del país vecino de Chile.

La actual pandemia de Covid 19 y las secuelas que nos ha dejado, obliga a los Ileños a mirar con creatividad los nuevos derroteros para el desarrollo de Ilo. Urge actualizar y redefinir el Plan desarrollo Concertado que dé respuesta a la pandemia que ha generado la peor crisis de nuestra historia republicana en materia sanitaria, social y económica.

Retomar la planificación con un enfoque concertado y participativo para reencontrarnos con la senda del desarrollo, se convierte en un imperativo para Ilo, no hacerlo es seguir el camino de la obscuridad y la improvisación, lo cual exige un compromiso de todos y todas. Ilo tiene 50 años y al llegar al bicentenario de nuestra patria no ha logrado dar el salto que se merecen todos los Ileños.

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