Cuchumbaya en alerta: 10 de 15 inversiones no superan el 10 % de ejecución

La municipalidad registra apenas 29 % de avance financiero en inversiones, con una brecha de 36 puntos porcentuales respecto del parámetro de 65 % utilizado en el análisis.

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POR: DR. PHD. JAVIER FLORES AROCUTIPA

La Municipalidad Distrital de Cuchumbaya tiene un Presupuesto Institucional Modificado (PIM) de S/ 6 352 412 y una ejecución devengada de S/ 1 840 521, equivalente al 29 %. Frente al parámetro de avance esperado de 65 % utilizado en el análisis, existe una brecha de 36 puntos porcentuales; es decir, la ejecución municipal representa menos de la mitad de lo que debería haberse alcanzado a estas alturas del ejercicio fiscal.

El principal hallazgo es que 10 de las 15 inversiones —66,7 % de la cartera— se encuentran entre 0 % y 10 % de avance. Dentro de este grupo aparecen ocho inversiones con 0 %, entre ellas agua y saneamiento de Yaragua y Huatalaque, canal de Challapata, reparación del canal Yerbabuena, losa deportiva de Soquezane y local municipal de Sacuaya.

Asimismo, el canal de riego de Tajpila, que concentra S/ 1 826 824, apenas alcanza 0,5 %, constituyéndose en el caso de mayor riesgo presupuestario y productivo.

SOLO DOS SUPERAN EL 65 %

Solo dos inversiones superan el parámetro esperado de 65 %: agua potable de Sacuaya, con 96,1 %, y pistas, veredas y muro de contención de Cuchumbaya, con 77,6 %.

En cambio, los proyectos de saneamiento de Sotolojo (24,4 %), intercambio intercultural (39,2 %) y desarrollo frutícola (41 %) continúan considerablemente rezagados.

BAJA EJECUCIÓN NO SIGNIFICA PARALIZACIÓN

Técnicamente, la información acredita baja ejecución financiera, pero no permite afirmar por sí sola que todas las obras estén formalmente paralizadas. Para determinarlo deben revisarse el avance físico, cuaderno de obra, valorizaciones, ampliaciones de plazo, suspensiones y situación contractual.

Sin embargo, la concentración presupuestaria por debajo del 10 % revela un elevado riesgo de incumplimiento de metas, pérdida de oportunidad del gasto y afectación directa a agricultores y poblaciones rurales que esperan servicios de agua, saneamiento, riego, turismo e infraestructura urbana.

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