POR: RODRIGO LLOSA
En mi opinión, debería realizarse un proyecto integral que conjugue la Laguna Centenario con Médanos y La Tercera Playa, contemplando también accesos libres a La Segunda. Es decir, un parque central para Mejía. Pero hay algunos temas legales que expondremos por ser de interés.
Islay tiene experiencia en dejar vender áreas públicas con potencial y luego arrepentirse décadas después. Lo hizo con la Isla Ponce de Mollendo, también con la vía férrea de la minera Southern, y existe el riesgo de que lo haga con espacios importantes detrás del Tiro Alto en Mejía.
LA TERCERA 1980
Según las actas municipales de septiembre de 1980, el alcalde Edgard Ackermann Chávez, con asistencia del teniente alcalde Alberto Núñez y de los concejales Natty Leiva, Guillermo Pérez Wicht, Manuel Tejada Pinto y Jorge Rojas, analizaron la conveniencia de efectuar un denuncio de 2,5 hectáreas de La Tercera Playa de Mejía para viviendas. El proceso se siguió a través de la Dirección de Asentamientos Humanos Regulados, expediente 3297.
Algunos piensan que allí los Núñez aprovecharon para hacerse de la zona baja colindante con los barrancos de Las Brisas. El mismo espacio que la familia vendió a un “testaferro” de Southern en 2012. Pero, según la partida registral 04001436, Alberto Núñez Rosales hizo el denuncio de 5,8 hectáreas en 1961. Esa zona está a la espalda de La Tercera y contiene una construcción que fue el motogenerador eléctrico de la urbanización Tiro Alto.
EL PRECEDENTE DE LAS CAPILLAS
1980 fue un año interesante. Vecinos de Mejía se opusieron a la construcción de la urbanización Las Capillas en La Segunda Playa, zona denunciada ante el Ministerio de Vivienda y Construcción con resolución favorable. El proyecto de las famosas casas triangulares de madera se tuvo que mover en 1982 a donde están ahora: a espaldas de la Chirisuya. Pero una de las simpáticas casas tipis se rehusó a irse lejos y se construyó en La Isla. Ahí pasó Hildebrandt una temporada alrededor de 2001, acompañado de una famosa periodista que solía ser indiscreta.
En agosto de 1983, Eduardo Benavides Arévalo, Carlos Cabrerizo Estrada y Jaime Delgado Barreda, quienes se dijeron propietarios de un terreno entre las urbanizaciones Tiro Alto y La Isla, con una extensión de 5012 m², donaron 3460 m² de ese terreno al Concejo Distrital con fines de esparcimiento y recreación. Por ello, hago recordar a todos los vecinos de La Segunda Playa, incluyendo a los Cuzzi, que no les pongan mala cara a las cordiales fogatas. Que hagan un poquito de memoria histórica de cómo cada uno fue obteniendo sus terrenos.
En todo caso, cualquier alcalde puede hacer un parque en La Segunda Playa si gusta: escritura pública ante el notario de Arequipa César Fernández Dávila, del 5 de septiembre de 1980. Pero pienso que solo instalando fogateros acordes, para no pisar astillas ni alambres, estaríamos todos a gusto.
CLUB CASINO DE LA FAP EN MEJÍA
En noviembre de 1980, el alcalde Edgard Ackermann y la concejal Natty Leiva recibieron una donación de 1,2 millones de soles de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), Ala n.° 4, para ser dispuestos en obras de Mejía. Las actas del distrito conservan escrito: “en compensación a esta colaboración el Concejo le ha adjudicado un lote de terreno en la Tercera Playa con una extensión de 1450 m²”.
El archivo del Municipio también conserva un plano del año 2000, revisado por el arquitecto Eduardo Abugattás, en el que analiza 31 mil m². En 2001, la FAP pidió 36 mil m² alrededor de su instalación, pero la alcaldía le dio bastante menos. Así, en 2005 se efectuó el registro público 12002073, que dice ser para la Defensa Nacional, con 7330 m². Las partidas que veremos rodean parcialmente al Club Casino FAP, que debería mejorar su arquitectura para no parecer tanto un país tercermundista.
GONZÁLES 1987: 40 AÑOS ESTANCADOS
De lo que sabemos, el contratista constructor Freddy Gonzáles Cáceres recién empezó sus trámites para hacerse de La Tercera Playa alrededor de 1987, confiado en sus nexos legales que lo han envalentonado en el pasado a elevar casos, algunos perdidos. A él le debemos que La Tercera Playa de Mejía esté estancada cuatro décadas.
Pero, viéndolo bajo otra óptica, quizá era el tiempo que necesitaba el balneario para madurar y consolidar su visión ambiental a futuro.
No sorprendería que los vecinos militares pudiesen estar endulzados con posibles casas veraniegas. Pero tener conexiones con la FAP no es tan sólido como parece porque cambian la comandancia en La Joya como ropa interior. Si Gonzáles y la Asociación QUAD se dan cuenta a tiempo de que, en vez de denunciar a los vecinos de Mejía, les convendría conversar, se iría destrabando el asunto que estudiaremos por ser de interés público.
LAS PARTIDAS DE LA TERCERA
Mediante la base gráfica registral y los sistemas digitalizados de la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp), sabemos que la partida registral pública de Islay 01111683 contiene la ficha 83388 del año 1989, con 4,61 hectáreas, que colindan con “la urbanización Tiro Alto”, “con el Casino de la FAP”, “con propiedad del Ferrocarril del Sur”, “con terrenos del Estado destinados a zona recreacional”, con “terrenos eriazos del Estado de reserva paisajista” y con “propiedades de Oscar Velásquez, señor Vellutino, señor Juan Bedoya y señor Ricketts”, casas de La Segunda Playa.
Recién en el año 2000, la ficha añade: “la adjudicación hecha a favor del Concejo Provincial de Islay se hace para que a su vez lo adjudique al señor Freddy Gonzales Caceres”.
En 2020, la señora Sánchez Mercado solicitó una prescripción adquisitiva de 1128 m², colindante con la Asociación QUAD; la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN) se opuso y la solicitud se canceló. Toda la partida tiene medida cautelar de no innovar por resolución judicial de 2022, con procesos alrededor de 2011.
Los casi 35 mil m² que tenía la Estación de Tren de Mejía y sus alrededores, colindantes con La Tercera, se independizaron en cinco sublotes a pedido de la Empresa Nacional de Ferrocarriles (Enafer) en liquidación, en 2004. Las partidas corren de 12001436 a 12001441. La número 39 fue vendida a Rivera Núñez Melgar y luego comprada, en 2007, por la Asociación QUAD en mención.
PARTIDAS SUPERPUESTAS
Sobre la anterior 01111683 existe parcialmente superpuesta la partida Sunarp 12016026, del año 2019. Es una franja de 21,9 hectáreas propiedad de la Municipalidad Provincial de Islay.
Ese año, un área de 1635 m² colindante con la vía pública de circulación se independizó para el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Arequipa (Sedapar), “a favor del servicio de agua potable y alcantarillado”, y en el año 2020 se generó su propia partida 12016850. La anterior quedó en 21,7 hectáreas.
PRECEDENTE A FAVOR DE MEJÍA
Consta en la partida general que, en el año 2025, se otorgó el uso a plazo indeterminado de 13,6 hectáreas para servicios turísticos a la Municipalidad Distrital de Mejía. Incluye la playa Médanos y el circuito municipal deportivo, conocido también como circuito de motos. Pero, lamentablemente, no se pronuncian sobre el resto de La Tercera.
TASACIÓN OBLIGADA
En abril de 2025, la Municipalidad Provincial de Islay hizo una tasación de la ficha 83388, ordenada por el Segundo Juzgado Civil de Islay, sobre 14,61 hectáreas. Parece un número errado y tasaron 4,61 hectáreas en 200 mil dólares, apuntando que la zonificación es ZRE-3, con “gran potencial turístico”. El croquis de ubicación sugiere una delimitación que también parece errada.
ZONA DE REGLAMENTACIÓN ESPECIAL (ZRE-3)
Según la Municipalidad Provincial de Islay, toda La Tercera, incluyendo el terreno de Southern, está incluida en un área de conservación ambiental compatible solamente con actividades ecorrecreativas. Entonces, ahora nadie puede hacer viviendas allí. A lo sumo Gonzáles, que perdió amigos en la Provincial, y su espalda QUAD podrían cobrar peaje peatonal para respirar al aire libre.
VÍA ENTRE LA SEGUNDA Y LA TERCERA
En el mapa base de la Municipalidad Distrital de Mejía del año 2023, al conector público que une La Segunda con La Tercera Playa se le llama “vía de acceso a Tercera Playa”, avalada por usos y costumbres. Lo sabe bien Carlos Concha Fernández, quien dificultó el libre tránsito con bloques de concreto. Jardineras municipales parecen una forma más elegante de evitar que vehículos ajenos estorben en verano.
EL CASERÍO QUAD
En 2006 se constituyó la Asociación QUAD, con partida 11085093. Fue presidente José Rivas Velásquez; secretario, Freddie Gonzáles Polar; tesorero, Carlos Concha Fernández Castillo; y vocales, Brener Corrales Jara y Andrés Varas Obando.
Los fines de la asociación se consignan en la partida pública y son de interés para Mejía por tener objetivos empresariales en La Tercera Playa: “Adquisición de uno o varios terrenos en el balneario de Mejía, para reunificarlos y habilitarlos como Casa Quinta con su respectivo régimen de propiedad horizontal […] los miembros Asociados puedan tener unidades de vivienda propias, gozando de amplias áreas comunes, libres y verdes posibles”. Estatuto que modificaron parcialmente en 2024.
En 2019 pasó a ser presidente Renzo Cárdenas Mercado; se mantuvo el tesorero, con nuevo vocal: Sergio Tejada Pérez. En 2021 renunció la junta directiva y se formó otra que presidió Carlos Concha Fernández Castillo, que se mantendrá hasta 2028, como fue registrado en 2024. Se le autorizó gestionar la partida 12004080 de Mejía para la asociación: 1130 m² colindantes con la trocha carrozable a Tambo y con terrenos de Luis Ricketts, los Bedoya Barclay y Alberto Laurie.
LOS HILOS DEL HILANDERO
Es relevante también conocer los nexos de Freddy Gonzáles Cáceres, gerente de la constructora Urconsa, con el balneario de Mejía, donde no tiene casa. Importan los posibles operadores locales en cuanto a inversión y articulación política que podrían alterar planeamientos urbanos locales y, con ello, el futuro de una zona medular de Mejía.
Freddy Gonzáles estuvo casado con Beatriz Polar. Con ello es clara su relación con Freddie Gonzáles Polar, de la Asociación QUAD, y evidente la cercanía con Carlos Concha Fernández. Gonzáles veraneaba donde su cuñado, el exregidor de Mejía Genaro Najarro.
EL NEXO POLÍTICO LOCAL
Najarro tuvo algunas propuestas interesantes en 1999, cuando fue alcalde Luis Delgado y regidor Alejandro Bustamante, también vecino de La Segunda. Pidieron numerar calles y poner nombres de personas que hayan hecho algo por Mejía. Algunos se esfuerzan por estar lejos de ese honor. También llamaron a Alejandro Guinassi para que donara su casa de madera al Municipio, pero este respondió que se las vendía a un precio rebajado. Como sabemos, tampoco sucedió.
Gonzáles es suegro de otro vecino de La Segunda Playa, Jaime Gordillo, quien también tuvo relación con Concha. Este último, amigo del subprefecto Rojas, quien conoce de legalizar grandes terrenos como el que tiene frente a Chule. Cada vez que puede habla pestes mientras sonríe en la calle. Olvida que en los pueblos todo se sabe y que a mí no me importa ser un kamikaze si me motivan. Mejía debe despulgarse de autoridades a las que no se les conoce iniciativa ni gestión relevante para el bien de la comunidad en general.
EL COMPADRAZGO CON LOS AÑOS SE COMPLICA
Hay varios veraneantes que adoran a la exalcaldesa Natty Leiva. Básicamente porque les dio todas las facilidades para legalizar terrenos regulares e irregulares. No tuvo idea de planeamiento urbano, pero fue ducha en el compadrazgo típico mejiano que termina complicando tarde o temprano.
También, en la década de 1980, entregó un área destinada a ser pública en La Primera Playa, junto a la casa Lucioni, hoy Zegarra, terreno que tantos dolores de cabeza le está trayendo a la familia del subprefecto, partida 04000453.
¿INTENTO DE POSESIÓN O INVASIÓN?
En junio de 2025, Gloria Arenas Delgado intentó hacerse irregularmente de una zona de aproximadamente 5800 m² detrás del Tiro Alto. Increíblemente, decía tener un acta de posesión de la jueza de paz de Mejía. Otro ejemplo de compadrazgo mejiano: levantaron un acta años antes de la posesión.
La alcaldesa inicialmente se hizo la desentendida; quería darles plazo para evaluar con calma mientras se instalaban cómodamente. Pero la presión vecinal y llamadas clave llevaron a que la hiciéramos deshacer su cerco de esteras. Ver Prensa Regional, 27 de junio de 2025.
En paralelo, Freddy Gonzáles fue a reclamar con la Policía y quién sabe qué coordinó con su abogado dentro de la FAP, como quedó registrado en fotografías.
La mejiana que quiso ser alcaldesa del distrito de Deán Valdivia conoce de terrenos porque su padre les heredó la urbanización La Perla, en Mejía. Su hermano Juanito es actualmente candidato a la alcaldía.
SUGERENCIA A LOS CABEZA DE FÓSFORO
Suelo conocer más de lo que escribo. Mejor recomendarle a gente impulsiva que no subestime. He visto algunos arrepentirse; piensan que se me acaban los apuntes e ideas. Creen que alguien solo, lo está realmente. Quizá alguien en la familia sepa por qué gente vinculada a proyectos controversiales en Arequipa, a todas luces más grandes, se complicó innecesariamente.
Tener mejores intenciones, ser más humilde y amable siempre es mejor negocio a largo plazo que ser patán e ir denunciando a los vecinos como se viene haciendo.
Hace un tiempo me acerqué para decir: oye, yo juego, corro, marco y anoto; quizá no sepas, pero en silencio he goleado en ligas cuando no firmaba yo. La idiosincrasia posera, con portones de playa que parecen cochera de contrabandista, sin tino para una zona natural especial, condiciona a algunos a no creerme. Aquí, dispuesto a que me motiven.
URBANISMO TORPE
Mejía crecerá, queramos o no, pero el colectivo debería priorizar el valor geográfico para que el metro cuadrado pueda conservar su valor económico sin desplomarse en las siguientes décadas, como le viene ocurriendo a Camaná, que perdió la tranquilidad familiar junto a áreas libres y naturales.
Lo mismo está en riesgo en Mejía con la urbanización torpe, a veces agresiva, pero, redundo, torpe, junto a una débil gestión municipal basada en canje por votos y compadrazgos. Que la alcaldía mantenga una familiaridad electoral con dirigentes de Deán Valdivia por temas de El Conto es ejemplo de ello.
BULLA QUE ESPANTA INVERSIÓN
Nuestros vientos predominantes condicionan a que toda fiesta en Médanos y Centenario retumbe en el Centro Monumental y el Pueblo Tradicional. Dependiendo de la ubicación de los parlantes, también son afectados el Tiro Alto y La Isla. Las fiestas del Club Mejía y las del propio Municipio generan problemas en otros sectores porque no se establecen regulaciones. Todo ello afecta a vecinos y refugios de fauna.
En otras investigaciones dimos a conocer problemas en diversos sectores frágiles, como Las Lomas y Sombrero Grande. Esta vez me orienté a La Tercera Playa, sobre todo como vecino del sector que observa lo que ocurre allí donde la Fuerza Aérea acaba de instalar el último miércoles una cámara de vigilancia mientras escribía este ensayo.
LA EX VÍA FÉRREA, EL FUTURO DE LA EX
La vía entre Mollendo y Ensenada no fue privada; el Estado la construyó con el contratista Meiggs. Después de la guerra con Chile pasó a ser operada por la Peruvian Corporation y, con las estatizaciones de Velasco, sucedió Enafer, que luego comenzó a liquidarse en la década de 1990.
Southern bien podría hacer aportes relevantes donando la ciclovía provincial y apoyando el Parque La Tercera, como ya se conversó con el Patronato de Mejía. Ayudaría a que más personas comencemos a respetarlos. Como dice su competidora, ser motores —sensatos— de desarrollo.
Deporte y trabajo son los medios más efectivos para consolidar la paz. Así irían enmendando lo que para mí fue una pésima gestión con la comunidad. Sugerencia simple: eviten seguir escuchando a dinosaurios que los llevaron a estar paralizados más de dos décadas. Pasado que esperamos no se vuelva a polarizar.

