POR: NOLBERTO ARATA HURTADO
Este jueves 16 de abril, Carlos Linares Medina estará cumpliendo 99 años de vida y, gracias a Dios, aún está, con salud y buen ánimo, entre nosotros.
Si te preguntas el porqué del inicio de esta nota, es porque siempre decimos que hay que celebrarlos en vida, en vida; y el motivo es que Carlos, junto con Alberto, “La China” Elena y Marina (QEPD), son parte de una estirpe moqueguana que, a lo largo de los años, ha dejado huella indeleble.
TRAYECTORIA PERIODÍSTICA
Carlos, durante muchos años, fue director, editor, tipógrafo y más del semanario moqueguano “La Reforma”, que, fundado a fines de 1800, él mantuvo vigente hasta casi 1960. También fue corresponsal del diario La Prensa de Lima, que publicó la famosa nota “Se cayó la vilca moqueguana”, y comentaba que esa vilca en la Alameda era el famoso nido de citas de los jóvenes y que las viejas cucufatas la habían tumbado durante la noche para evitar que sea la fuente del pecado.
El semanario nos mantenía al día con la actualidad de la ciudad, nacional y mundial. “La Reforma” se sostuvo para Moquegua durante años gracias a su denodado esfuerzo, entrega, amor y capacidad profesional.
LABOR Y LEGADO
Carlos, después de “La Reforma”, trabajó como técnico de la máquina de rayos X que instalaron en el hospital de Moquegua y, cuando por motivos laborales se trasladó a Tacna, donde actualmente vive, fue fundador y primer presidente del club de moqueguanos fundado allí.
Las páginas de “La Reforma” eran armadas letra a letra; no había stencil ni offset, y su publicación era un verdadero acto heroico, porque casi no contaba con publicidad y las ventas de ejemplares eran muy limitadas.
Nuestro Moquegua tuvo una riqueza periodística que, a pesar de las limitaciones, dificultades y población, llegó a publicar hasta 10 títulos, aunque no en forma simultánea, y no se ha rescatado históricamente. Personas como Manuel Dávila, Alfonso Chávez, Juan Carlos Kuon Pérez y el “Tuerto Gambeta”, que pudieron testimoniarlo, ya no están entre nosotros.
Sé que en el Archivo Departamental de Moquegua existen ejemplares testimoniales de “La Reforma”, y sería una importante contribución a nuestra cultura y al conocimiento de la población que el Gobierno Regional publique una edición facsímil.
Actualmente, como testimonio de la tradición periodística, contamos con “La Prensa Regional”, que, gracias a la familia Baylón, es el diario que nos mantiene puntualmente informados del acontecer de nuestra ciudad, región, ámbito nacional y mundial.
ESPÍRITU FAMILIAR
Cuando me refería a la familia Linares, rescato que también está entre nosotros Alberto, gran futbolista, que fue integrante de la selección moqueguana que inauguró el Estadio Nacional.
Marina y Elena organizaron e integraron, en el Club Departamental Moquegua de Lima, a los socios y efectuaron una importante actuación artístico-literaria, primero en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano y luego en el auditorio del Ministerio de Trabajo, exhibiendo con gran éxito estampas moqueguanas. También, con éxito, el mismo grupo viajó a Trujillo.
Posteriormente, motivaron la caravana del reencuentro, en la que muchos moqueguanos regresaban a su tierra después de muchísimos años y visitaron Ilo, Moquegua y Omate. Asimismo, crearon el coro “Amparo Baluarte”.
“La China” Elena se radicó en Miami y allí fundó un restaurante peruano, donde resaltaba la comida moqueguana, e incluso contó con la visita especial de Gastón.
Ahora, por su gran amor a Carlos, está viniendo desde Miami para celebrar junto con la familia y amigos los 99 años de su hermano. Se realizará una misa de acción de gracias y luego un almuerzo en un restaurante.
Así es el espíritu familiar y solidario de los verdaderos moqueguanos. ¡Que Dios los cuide y les dé siempre salud, fuerza y amor!

