El proyecto minero Tía María cerró junio de 2026 con un avance físico del 42 %, mientras continúan las obras en sus instalaciones de procesamiento, sistema eléctrico y zonas destinadas al manejo del mineral. Southern Copper mantiene como horizonte el inicio de operaciones durante el segundo semestre de 2027.
Aunque la construcción ha superado las dos quintas partes, todavía resta ejecutar más de la mitad del proyecto. El reporte trimestral de la compañía señala que se han comprometido US$ 1101 millones para su desarrollo, de los cuales US$ 693 millones ya fueron utilizados.
El monto comprometido comprende recursos previstos para contratos, adquisiciones y otras actividades, por lo que no equivale en su totalidad al dinero desembolsado hasta el momento.
OBRAS EN DISTINTOS FRENTES
Uno de los mayores avances se registra en el depósito La Tapada, donde el movimiento masivo de tierras llegó al 71 %. Hasta el cierre de junio se habían retirado 13,85 millones de toneladas métricas de material.
En las denominadas áreas seca y húmeda, los movimientos de tierra se encuentran cerca de concluir. Paralelamente, comenzaron las obras civiles y la instalación de estructuras metálicas en los circuitos de chancado primario, secundario y terciario, que reducirán el tamaño del mineral antes de su procesamiento.
También se desarrollan trabajos en las plantas de extracción por solventes y electrodeposición, donde se obtendrán los cátodos de cobre. La empresa indicó que ya emitió la mayoría de las órdenes de compra correspondientes a los equipos principales y continúa gestionando el equipamiento restante.
El abastecimiento energético constituye otro de los frentes en ejecución. Los trabajos comprenden intervenciones electromecánicas en las principales subestaciones y la construcción de una línea de transmisión de 220 kilovoltios, destinada a suministrar electricidad a las futuras instalaciones.
EMPLEO LOCAL
La fase de construcción ha requerido 5817 puestos de trabajo, según las cifras difundidas por Southern Copper. De este total, 1254 fueron ocupados por personal local.
La compañía manifestó que continuará priorizando, dentro de las posibilidades y perfiles requeridos, la incorporación de trabajadores de la provincia de Islay. Su proyección es que la etapa constructiva demande alrededor de 6000 puestos.
La participación local dependerá de las especialidades solicitadas, los procesos de selección y las necesidades de las empresas encargadas de los distintos frentes de trabajo.
PROYECCIÓN PRODUCTIVA
El cronograma empresarial sitúa el comienzo de las operaciones en el segundo semestre de 2027. Para entonces, Tía María deberá completar las instalaciones de chancado, lixiviación, extracción por solventes, electrodeposición y suministro eléctrico.
Una vez en funcionamiento, la operación proyecta producir 120,000 toneladas anuales de cátodos de cobre mediante el proceso de extracción por solventes y electrodeposición.


