¿Sin tercerización, es ir contra la productividad?

POR: ENRIQUE LAZO FLORES    

Recientemente se ha retomado el tema de la tercerización laboral poniendo en el tapete del debate los efectos de la eliminación parcial de la tercerización laboral (Decreto Supremo N° 001-2022-TR) y está siendo tomado en cuenta incluso por el Poder Judicial e Indecopi, porque esta norma, está lejos de ser una propuesta que beneficie no solo al sector productivo, sino también a los trabajadores que se verán afectados.

Con la aprobación de este Decreto Supremo 001-2022-TR, no se permitirá que las empresas tercericen empleos en sus actividades principales, y estaría afectando a más de 180 mil trabajadores, agravando la situación del mercado peruano, que acaba de pasar una crisis sanitaria seguido de otra crisis política, ya que esta norma ha sido aprobado sin tener en cuenta ciertas recomendaciones que en su momento lo hiciera la Dirección General de Asuntos de Economía Internacional, Competencia y Productividad del MEF, quienes señalaban que esta medida podría ser dañina e inviable para el país.

Ante esto, se debe tomar en cuenta que esta norma no ha sido debidamente evaluada y podrían afectar a sectores claves que en este momento sostienen la economía del país, como son la minería y construcción, además de más de 950 empresas dedicadas a la tercerización, las mismas que sostiene al sector laboral formal, precisamente con esta norma podrían verse afectados, ya que, como empresas formales, al cambiarse esto podrían dejar sin trabajo a miles de trabajadores.

Por lo tanto, con la eliminación de la tercerización de por si estaríamos retrocediendo en la manera de hacer negocios, lejos de atentar contra la productividad, se debería mejorar el sistema de tercerización porque esta clase de prohibiciones han tenido malas experiencias en otros países. La idea debe ser no cercar ni asfixiar a las empresas que generan dividendos para el país.

MALAS EXPERIENCIAS

Con la aprobación de esta norma en el país, se ha develado otras experiencias en otros países que no fueron exitosas, contrariamente fueron de triste final como en el caso de Ecuador donde se prohibió la tercerización en el año 2008, lo que ha generado que el 37% de empresas de tercerización cerraran sus operaciones, ocasionando que el 80% de los trabajadores que laboraban con este régimen quedaran desempleados.

Igual sucedió en Bolivia, aplicaron la prohibición de la tercerización en la mayoría de sus empresas lo que ha generado sobre todo en el sector minero, la aparición de cooperativas de trabajadores independientes que ofrecían menores salarios y condiciones de seguridad y tecnología pero finalmente fue un caos laboral, sin precedentes, hoy atraviesa una situación de crisis al derrumbarse su sistema económico al cual en el Perú debería mostrar preocupación, sobre todo en el congreso donde se insiste en limitar la tercerización pese a que está regulada por la Ley 29245, del año 2008, que busca proteger que esta no se desnaturalice, sin embargo, desde el legislativo se intenta poner en el filo de la navaja que ya parece estar, sin tener en cuenta que la productividad se pone en peligro.

En ese sentido, el D.S. 001-2022-TR prevé que la implementación siga un criterio de progresividad, evitando tener un impacto negativo en la situación actual de las empresas ante las modificaciones realizadas. Por ese motivo, dispuso un plazo no mayor de 180 días calendario (que ya venció) para que los contratos y figuras empresariales que se encuentren vigentes a su fecha de emisión se adecúen a las modificaciones realizadas.

Durante este plazo, las empresas tercerizadoras no han debido extinguir los contratos de los trabajadores que hubieran sido desplazados para el desarrollo de actividades que forman parte del “núcleo del negocio” de la empresa principal, por causas vinculadas con la adecuación al D.S. 001-2022-TR, salvo que la empresa principal contrate directamente a dichos trabajadores. Pero también hay que recalcar que esa esta norma limita la tercerización laboral y perjudica a las empresas, sobre todo a las que son generadoras de recursos económicos, que, en tiempos difíciles para el país, fue el sostén de la economía.

Con estas medidas que prácticamente se imponen desde el Legislativo, la minería es la más perjudicada, ya que pasarán a crear empleos indirectos y esos perjuicios ya fueron advertidos por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, quienes señalaron que los efectos de la eliminación de la tercerización laboral para el sector minero son negativas. Aunque hay la esperanza del pronunciamiento favorable por parte del Poder Judicial, y la reciente decisión de Indecopi de suspender el procedimiento principal contra esta modalidad de contratación, pero a todas luces el D.S. 001-2022-TR está lejos de ser una propuesta bienintencionada. Según señalara Carlos Bernal, gerente general de Acomipe.

Asimismo, agrega que, en el sector minero, aproximadamente hay 180 mil personas contratadas mediante la tercerización, al margen de las empresas contratistas especializadas en operaciones, están las empresas que hacen trabajos complementarios o servicios conexos, por lo que la tercerización va más allá de lo que es la participación de las empresas contratistas en las operaciones mineras directamente.

La tercerización en la minería ha permitido obtener muchos beneficios para las empresas contratistas, de esa manera se ha logrado la optimización de todas las operaciones mineras, eso, paralelamente a mejorado la producción alcanzando un grado de competitividad, optimizando la producción que se refleja en rentabilidad para el sector minero. Procurando de esa manera que se capte mayores ingresos al erario nacional.

Se debe tener en cuenta que los trabajadores tercerizados reciben los mismos beneficios que los trabajadores en planilla, porque la norma laboral es una sola para todos, por lo tanto, los trabajadores de las empresas contratistas están en sus planillas y tienen todos los beneficios de ley, otra cosa que haya empresas que no cumplan con ley, lo que debe ser motivo de fiscalización.

De continuar con estas propuestas de eliminar la tercerización habrá una disminución por lo menos, del 30 a 40% de puestos de trabajo, con las consecuencias que se vendrán en cadena, porque detrás de ellos hay más de un centenar de proveedores, cada proveedor tiene un número de trabajadores y cada trabajador tiene familia, es decir, se estaría recortando cuatro empleos indirectos, sobre los nueve que se generan por cada puesto directo en minería. Por lo tanto, las contratistas son un ente dinamizador de las economías locales.

Otro de los problemas de la eliminación de la tercerización es el incremento de la minería informal, y se está promoviendo la eliminación de la minería formal, con lo que se pone en serio peligro la pérdida de puesto de trabajo, ya en la etapa sanitaria se perdió gran cantidad de puestos de trabajo en otros rubros y sería fatal que esta vez se afecte al sector minero.

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