POR: RODRIGO LLOSA
Compartimos 15 lugares que contienen el nombre Mejía, 10 relacionados con el apellido español. Contribuimos a saber que el balneario peruano tiene el nombre más antiguo dentro de estos topónimos eponímicos de origen conocido.
La relación de 15 lugares comprende tres localidades llamadas Mejía: dos en Pichincha y Manabí (Ecuador) y una en Sucre (Venezuela); Nochistlán de Mejía, en Zacatecas, y Tlacotepec de Mejía, en Veracruz (México); Ramos Mejía, en Buenos Aires, y Ministro Ramos Mexia, en la Patagonia (Argentina); Mejía, en Arequipa, y Cerro Mejía, en Moquegua (Perú); Mexia, en Texas, y Mexia, conocido cariñosamente como Mexi, en Alabama (Estados Unidos); Mejía o Mejhia, en Bankura, Bengala Occidental (India); Megia, en Maradí (Níger), y otro Megia, en las Tierras Altas del Sur (Papúa Nueva Guinea); además de la laguna La Mejía, en Artemisa (Cuba).
Existe cierta similitud entre el Mexia de Texas y el del Perú. Ambos se urbanizan en la década de 1870 por el ferrocarril. Tampoco conservan la estación de tren; también se arrepienten de haberla demolido, pero ellos sí mantienen la vía férrea. Sería interesante que el Mejía arequipeño escoja aliados en otros países para realizar intercambios y tener un monitor público para interactuar con pobladores de ese lado del mundo, como se ha hecho en otras ciudades.
CERRO MEJÍA MOQUEGUA
En 2022 conversé con el ingeniero historiador Gustavo Valcárcel Salas, director del Archivo Regional de Moquegua, y también con el arqueólogo y antropólogo Ryan Williams, del Field Museum, director del programa Cerro Baúl, Museo Contisuyo. Ambos coinciden en que el nombre original parece haber sido Mujia. Así lo registra Germán Stiglich en 1922. En la década de 1970, el arqueólogo Max Portugal Ortiz refirió que el cerro Mujía —que estudió— pertenecía a la zona de Yacango, en Torata. Cerca se halla El Toro, animal que protagoniza un mito difundido en el Cerro Baúl. Quizá la bestia escuchaba al frente que su pareja mugía; podemos divagar hasta que no hallemos un documento que lo esclarezca.
MUJÍA, APELLIDO BOLIVIANO
Aunque en Sudamérica es más común el apellido vasco Mungia, en Bolivia se estableció Mujía como la localidad española de Mugia, en La Coruña, a veces escrito en su forma antigua Muxía. Lo llevó, por ejemplo, la escritora boliviana María Josefa Mujía. El Archivo Nacional boliviano guarda un expediente del año 1577 en que Luis de Mujía compró una mina en Potosí. En 1671 se vincula a Francisco Mujía de Zúñiga con la minería. En 1820, Miguel Mujía era coronel y administrador del tabaco en La Plata (Sucre). En 1880, Juan Mariano Mujía fue prefecto y superintendente de minas en Santa Cruz. Moquegua tuvo relación comercial con el Alto Perú (Bolivia); intuyo que algún Mejía o Mujía se estableció a explorar minas o tenía ganadería en la zona de Torata.
MEXIA TEXAS
Ubicado en el condado de Limestone, entre Houston y Dallas, cerca de Waco. La familia del general y senador mexicano José Antonio Mexía obtuvo una extensa propiedad de 11 leguas en 1833. Aunque Mexía defendía la autonomía de Texas bajo el sistema federal mexicano, se declararon independientes de ese país en 1836. El dictador mexicano Antonio López de Santa Anna, quien en algún momento fue su aliado político, consideró que el federalismo de Mexía iba contra los intereses centralistas del país, por lo que lo mandó ejecutar en 1839. Seis años después, Texas terminaría anexándose a los Estados Unidos, donde Mexía tenía contactos; en su adolescencia se refugió allí tras quedar huérfano en la guerra de independencia mexicana de España.
A partir de la construcción de un ferrocarril, el pueblo inicial se comenzó a lotizar en 1871 y a edificar dos años después sobre las extensiones de la familia Mexia cercanas a su finca. José Antonio Mexia fue masón, casó en 1823 con la inglesa Charlotte Walker, teniendo a Enrique y Adelaide. Una placa de 1967 del State Historical Survey Committee of Texas indica que ambos hijos donaron el sector para el inicio del pueblo. Más exacto fue que Enrique, también militar, donó algunas tierras, pero hizo negocios inmobiliarios con su cuñado George Louis Hammeken, casado con Adelaide.
George tenía experiencia en proyectos, en política y contactos ferroviarios. Enrique luchó contra los franceses a favor de México, donde nació y conservó relación familiar. De su segundo matrimonio con Sarah Wilmer se origina la famosa botánica Ynes Mexía. Ambos cuñados manejaron las extensiones familiares, vendiendo en 1870 parte a la Houston and Texas Central Townsite Company, emparejada al proyecto del ferrocarril, para el desarrollo de bienes raíces. Enrique fue contemporáneo de Stephen Austin, quien dio nombre a la capital del estado.
PETRÓLEO Y AGRO EN CONVIVENCIA
Inmigrantes judíos no tardaron en habitar Mexia desde su inicio urbano. Fueron quienes encontraron un gran depósito de gas natural en 1912, luego de perforar 10 pozos secos. Casi una década luego se descubrieron campos de petróleo. En 1920 habitaban 3400 personas; al año siguiente tuvieron un pico de 35 mil con el boom petrolero, estabilizándose en 1930 alrededor de 6500, número que se mantiene aproximadamente en la actualidad, con acceso a cadenas de supermercados y restaurantes. Desde entonces, los mejianos estadounidenses viven de moderna agricultura en paralelo a la extracción de hidrocarburos. Las varias citas de los libros revisados estarán en el libro peruano Mexia.

