POR: EDGARD NORBERTO “BETO” LAJO PAREDES
En el mundo político existen varios sistemas de partidos. De la simple observación encontramos los siguientes: sistemas de partido único o hegemónico, como Cuba, bajo el Partido Comunista de Cuba, y la República Popular China, bajo el predominio del Partido Comunista; bipartidismo, caracterizado por la existencia predominante de dos partidos políticos, como en Estados Unidos, con el Partido Republicano y el Partido Demócrata; y multipartidismo, donde actúan varias organizaciones políticas, como ocurre en Uruguay con el Frente Amplio, Partido Nacional, Partido Colorado, Cabildo Abierto, Partido Independiente e Identidad Soberana. La particularidad es la formación de coaliciones y acuerdos entre distintas fuerzas políticas.
COLOMBIA Y EL FIN DEL VIEJO BIPARTIDISMO
En Colombia, hasta fines del siglo XX, predominó un sistema bipartidista constituido históricamente por el Partido Conservador y el Partido Liberal. Este esquema fue perdiendo centralidad en el presente siglo con la irrupción del uribismo, liderado por Álvaro Uribe, dos veces presidente de Colombia entre 2002 y 2010.
Juan Manuel Santos gobernó entre 2010 y 2018, inicialmente elegido como continuador del proyecto de Uribe, aunque posteriormente se distanció políticamente de él. Iván Duque gobernó entre 2018 y 2022, representando nuevamente al sector político identificado con el uribismo.
De otro lado, la izquierda colombiana fue creciendo hasta llegar al poder político con Gustavo Petro, entre 2022 y 2026. En las elecciones presidenciales de este año 2026 pasaron a la segunda vuelta la nueva derecha, con Abelardo de la Espriella, y la izquierda, con Iván Cepeda, triunfando De la Espriella, mientras los seguidores de Petro quedaron segundos, pero con un importante capital electoral.
VENEZUELA: DEL PACTO POLÍTICO AL CHAVISMO
En Venezuela, tras el fin de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, Acción Democrática, Copei y Unión Republicana Democrática (URD) suscribieron en 1958 el denominado Pacto de Puntofijo, destinado a garantizar la estabilidad democrática y el respeto al resultado electoral.
URD se apartó posteriormente de la coalición y, desde finales de los años sesenta, el sistema venezolano evolucionó hacia un predominio bipartidista entre Acción Democrática, de orientación socialdemócrata, y Copei, de orientación socialcristiana, partidos que se alternaron principalmente en el poder durante varias décadas.
Tal sistema colapsó en los noventa con la irrupción de Hugo Chávez y su Socialismo del Siglo XXI, el cual se sostuvo mientras vivió su mentor y logró continuar con Nicolás Maduro, debilitándose en los últimos años hasta llegarse a la caída de Maduro, capturado durante una intervención militar de Estados Unidos.
Tras ello asumió interinamente el Gobierno la dirigente chavista Delcy Rodríguez, en un escenario marcado por una fuerte influencia de Washington y de Donald Trump sobre las decisiones políticas venezolanas, convirtiendo al país de Simón Bolívar, en los hechos, en una suerte de protectorado yanqui, para indignación de Indoamérica.
EL MULTIPARTIDISMO EN EL PERÚ
En nuestro país, la vocación es multipartidista. En la década del sesenta se dieron tres expresiones ideológicas: el tercio aprista, con Haya de la Torre; el tercio conservador, con Manuel A. Odría; y el tercio centrista, con Fernando Belaúnde.
En la década del ochenta siguieron los tercios: aprista, con Alan García; conservador, con Fernando Belaúnde y Luis Bedoya Reyes; e izquierda estatista, con Alfonso Barrantes.
Esto varió en la década del noventa, surgiendo los quintos políticos: aprista, conservador, fujimorista, marxista e independiente, lo cual se mantuvo durante las dos primeras décadas del presente siglo XXI.
En 2020, el Registro de Organizaciones Políticas contabilizaba 24 partidos con inscripción vigente, mientras que en las Elecciones Generales de 2021 diez organizaciones obtuvieron representación en el Congreso.
Para las Elecciones Generales de 2026, el número había aumentado hasta 43 partidos políticos inscritos y habilitados para participar en el proceso.
Con la aplicación de la valla electoral, en los comicios del 12 de abril quedaron seis grupos con representación en el Senado y la Cámara de Diputados: Fuerza Popular, Juntos por el Perú, Renovación Popular, Partido del Buen Gobierno, Ahora Nación y Partido Cívico Obras.
En el inicio del nuevo Parlamento se han expresado dos grandes alineamientos políticos. Por un lado, Fuerza Popular y Renovación Popular; y, por otro, Juntos por el Perú, Buen Gobierno, Ahora Nación y Obras, que actuaron conjuntamente, por ejemplo, en la elección de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Hay riesgo de polarización de extremos en el Congreso con la nueva bicameralidad recientemente instaurada. No se sabe si tales alineamientos se van a consolidar fuera del Parlamento Nacional. Por lo pronto, las Elecciones Regionales y Municipales 2026 siguen siendo expresión de fragmentación partidaria, fenómeno ajeno a nuestro ser histórico político peruano.
La derecha aprendió la lección y va a gobernar, ¡ojalá!; la izquierda estatista no tiene organización ni estructura de frente político y carece de líderes; el espacio político del aprismo está vacío. Hay necesidad de restablecerlo, en aras de la concertación y del multipartidismo, sustento de nuestra democracia.

