Fundación española de Moquegua – XXIII

El virrey marqués de Guadalcázar hizo pública la decisión de fundar la villa de Moquegua y mandó rematar los oficios para dar inicio a la fundación.

ARCHIVO

POR: GUSTAVO VALCÁRCEL SALAS

PREPARANDO LA FUNDACIÓN

En el expediente sobre «cuatro oficios de república de la nueva villa de Santa Catalina de Guadalcázar, que se trajeron a pregón para rematarse y dar principio a su fundación, en Pedro Arbizu (escribano público y cabildo, minas y registros y bienes de difuntos), Luis Vélez de Córdova (alguacil mayor), Diego Fernández de Ávila (regidor) y Pedro Martínez de Cuéllar (regidor)», se hace constar que la condición con la que ejercerán sus oficios será en el ámbito de la provincia de Colesuyo y valle de Moquegua, que debe ser siempre una y no se podrán dividir ahora ni en ningún tiempo. Se le concede a la villa cinco leguas de jurisdicción, sin perjuicio del derecho del corregimiento de la ciudad de Arica y del Colesuyo.

Una condición de importancia es que el cargo que detentarán deberá contar con la confirmación de su majestad en el plazo de cuatro años; del mismo modo, la concesión de la jurisdicción de cinco leguas que se dio a la villa al tiempo de su fundación. Es decir, el rey debe confirmar la fundación de la villa de Moquegua en el mencionado plazo de cuatro años.

SE DECIDE LA FUNDACIÓN

En el citado expediente, en cada uno de los cuatro casos, iba acompañada de la decisión del virrey de sacar en almoneda los oficios de regidores, alguacil mayor, alférez real y escribano para la nueva población que está mandada hacer de la villa de Santa Catalina de Guadalcázar del valle de Moquegua, en virtud de la provisión de Gobierno dada el cinco de setiembre de mil seiscientos veinticuatro.

Estimamos que en esta fecha el virrey marqués de Guadalcázar hace pública la decisión de fundar la villa de Moquegua y manda que se rematen los oficios «para dar inicio a la fundación».

Al despacharse a Pedro Martínez de Cuéllar el título de regidor de la villa de Moquegua, pide que se le dé un testimonio que le permitirá solicitar a su majestad la correspondiente confirmación. Se la otorga don Joseph de Cáceres y Ulloa, sargento mayor de la gobernación de los reinos del Pirú, quien certifica que entre los papeles de su oficio está un libro y, asentado en él, título de fundación: «Diego Fernández de Córdova marqués de Guadalcázar virrey del Perú, mandé que en el asiento de Santa Catalina de Moquegua se hiciera una población de españoles que estaban divididos y separados y le hice merced de darle título de villa con el nombre y apellido de Santa Catalina de Guadalcázar, según se contiene en los autos que cerca de ello se han hecho».

Recordemos que el deseo de fundar la villa en Moquegua se inicia formalmente con el escrito de 1611 elevado a Lima. A partir de esa fecha, todos los recursos relacionados con esta fundación fueron elevados a la Audiencia y oficinas virreinales en Lima, donde se archivaron.

Al llegar el virrey Diego Fernández de Córdova, los documentos generados en su gobierno formaron un expediente que estuvo en el oficio de Joseph de Cáceres y Ulloa, a lo que se suma lo vinculado a la «merced de darle título de villa con el nombre y apellido de Santa Catalina de Guadalcázar… según que más en particular se contiene en los autos que cerca de ello se han hecho».

Es en este fondo histórico donde debemos incidir en la búsqueda de la historia documentada de la fundación de la villa de Moquegua.

FECHA DE LA FUNDACIÓN

El virrey no funda la villa, es el que dispone: «mandé que en el asiento de Santa Catalina se hiciese una población y fundación de españoles con el nombre de Santa Catalina de Guadalcázar». La orden se la da al corregidor. Es el corregidor el que, acatando el mandato virreinal, realiza la ceremonia de fundación.

VILLA DE MOQUEGUA

El acta de fundación aún no se ha ubicado. Se estima que debió ser entre abril y mayo de 1625. El último día en el que se le llama pueblo a Moquegua es en una escritura del 27 de abril. El siguiente documento es del 9 de mayo; aquí ya se le empieza a llamar «villa de Santa Catalina de Guadalcázar del valle de Moquegua» y así, en todos los documentos siguientes.

En la confirmación del oficio de regidor de Diego Fernández de Ávila, se menciona que le fue ratificada en la «villa de Santa Catalina» el 5 de mayo de 1625. El intervalo en el que se lleva a cabo la fundación se reduce entre el 28 de abril y el 4 de mayo de 1625.

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