El reflejo del Covid-19

Por: Arnulfo Benavente Díaz

2815

En el Perú y el mundo la pandemia del coronavirus o Covid-19, avanza y trae dolor y muerte, llanto, viudas, huérfanos y soledad, son los conceptos que acompañan al suceso.

Se paralizaron las empresas productoras de la economía. El Ejecutivo y el parlamento fallaron por no cerrar las fronteras del país a tiempo para que no ingresen portadores del Covid-19. Asimismo el uso de los llamados «tapabocas» se dio luego de la extensión del virus. El reflejo de este fenómeno es la pobreza, la angustia.

¿Qué consecuencias surge en las relaciones interpersonales con la cara tapada? En el trabajo de compra y venta no se puede «leer el semblante» de cada persona. También en las relaciones románticas afecta a los interesados. El amor a primera vista no es efectivo. Buscar nuevo trabajo, es un problema. La educación presencial genera desconfianza.

¿QUIÉN ES FAVORECIDO?

El delincuente, que va con el rostro cubierto. Esa es la imagen que está presente. El individuo que la naturaleza no le dio estética, pasa desapercibido.

El Perú se prepara para una nueva forma de vida. El presidente de Estado tiene el deber, derecho y responsabilidad de dar solución al problema porque le corresponde: «Dictar medidas extraordinarias, mediante decretos de urgencia con fuerza de ley, en materia económica y financiera, cuando así lo requiere el interés nacional y con cargo de dar cuenta al Congreso. El Congreso puede modificar o derogar los referidos decretos de urgencia» – Constitución Política  del Perú, Art. 118.