Por: Arnulfo Benavente Díaz
Jalisco es uno de los personajes pintorescos y anecdóticos más recordados en la historia urbana de Mollendo. Estuvo un tiempo en el cuartel militar del Castillo Forga y es parte de esa constelación de personajes populares que, con su sonrisa, sus peculiaridades, excentricidades y presencia diaria, le dieron alma e identidad a las calles del puerto durante la década del 60.
El popular Jalisco llegó a Mollendo un verano buscando mitigar una difícil situación económica. Con el tiempo, se adaptó a la vida portuaria y se mimetizó por completo con el paisaje local, por lo que se le recuerda frecuentando de manera cotidiana el eje comercial y marítimo del puerto.
Su presencia era tan icónica que los cronistas de la época afirman que, si Mollendo hubiera tenido un pintor costumbrista clásico, Jalisco habría sido inmortalizado en una pintura como un personaje de trascendencia internacional.
Conocí a Jalisco cuando era guardián nocturno de la aduana del resguardo marítimo, así como de los kioscos ubicados en la primera cuadra de la calle Alfonso Ugarte. Su nombre fue Francisco Villa, «Jalisco»: bajo de estatura, locuaz y entusiasta. Caminaba por el mercado San José con un saco grande, y llevaba en el cuello cadenas y un silbato.2558

