Adolescentes con cuadros severos de depresión, ansiedad y otros trastornos reciben atención especializada en el Centro de Salud Mental Comunitario de Cocachacra.
Los pacientes son reevaluados para determinar si continúan con sus terapias, requieren cambios en el diagnóstico o pueden retornar a sus establecimientos de origen tras mejorar.
En casos complejos se realizan interconsultas con psiquiatría y se incorpora medicación cuando corresponde.
El establecimiento busca prevenir recaídas y favorecer la reinserción social. Su jefe, Anthony Valdés, recomendó a los padres programar las citas con anticipación y acompañar el tratamiento.
También aconsejó organizar progresivamente la rutina ante el retorno de los estudiantes a clases.

