POR: ING. FREDDY ZEBALLOS NÚÑEZ
Tengo fe de que en octubre de 2026 se inicia un milagro para Moquegua con “Chilota Chincune” y “Lomas de Ilo”. Oswaldo Reynoso escribió “En octubre no hay milagros” (1965). No sé quién ganará las elecciones, pero confío en que será mejor gente de la que hemos tenido hasta el 03/10/2026. En 2012 firmamos el Acta de la Mesa de Diálogo con Anglo American Quellaveco (AAQ). Han pasado 14 años: dos con Martín Vizcarra, cuatro con Jaime Rodríguez, cuatro con Zenón Cuevas y cuatro con Gilia Gutiérrez. Moquegua no ha cambiado en nada.
LOS COMPROMISOS DE 2012
Creo que este 5 de octubre iniciamos un ciclo positivo del Gobierno Regional. Recordemos que el ingeniero Eduardo Serpa Coda, gerente de Asuntos Externos de AAQ y representante de la empresa en la Mesa de Diálogo de 2012, presentó el estudio del agua para Quellaveco. Como Comisión de Recursos Hídricos, convocamos a los consultores canadienses contratados por AAQ para sustentarlo. El algoritmo empleado contiene, o debió contener, cinco variables: los 14 años transcurridos desde el acuerdo; los más de diez años de demora en entregar “Chilota Chincune” con pruebas satisfactorias; el Fenómeno del Niño de 2026; el crecimiento del precio del cobre y su creciente demanda mundial.
Persiste una duda razonable sobre la disponibilidad real de agua para “Lomas de Ilo”. Estimo que AAQ prioriza Quellaveco y posterga dicha disponibilidad. Podemos aceptar la ineptitud del Consejo Directivo del Fondo de Desarrollo de Moquegua (FDM) y sus funcionarios en “Chilota Chincune”, pero ello no los exime del resarcimiento de daños y perjuicios por más de diez años de retraso. Estimo que la demora de más de diez años se sustenta en el incumplimiento de la Ley N.° 28858; las otras variables responderían a la conveniencia empresarial de AAQ. El algoritmo proyectaba constantes y variables, pero ahora es necesario contrastarlo con los datos reales y las perspectivas de los próximos diez años.
AGUA, BOMBEO Y RESPONSABILIDADES
La represa Vizcachas está construida por AAQ y funciona a su capacidad. Quellaveco consume el agua que necesita, pero ignoramos sus expectativas; la empresa ha contratado una consultora para evaluar la situación. Moquegua sigue esperando los 650 l/s comprometidos hace más de diez años. No existen pruebas satisfactorias de funcionamiento de “Chilota Chincune”. Yo diría que AAQ está usando el agua que corresponde a Moquegua y prolongando las pruebas, bajo responsabilidad del FDM y sus funcionarios.
AAQ tiene en sus manos el financiamiento del bombeo de 650 l/s a 200 metros de altura. Estimo que ha prolongado la demora porque no le conviene resolverla, dejando al FDM una decisión que podría encaminar. Según el Acta de 2012, el Consejo Directivo del FDM debía tener cuatro integrantes, dos de AAQ y otros dos vinculados a conveniencias locales; sin embargo, en la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (SUNARP) figuran inscritos seis o siete. El cambio climático ya reduce la disponibilidad hídrica y AAQ tiene el manejo del tema en “Chilota Chincune” y su bombeo. Se estima un aporte de S/ 500 millones (quinientos millones de soles) anuales por canon minero para Moquegua; sin embargo, ¿en qué hemos progresado? No sabemos en qué usan los recursos, mientras conocemos de CORRUPCIÓN y obras inútiles.
El Fenómeno del Niño de 2026 nos enfrenta a la necesidad simultánea del canon y de “Chilota Chincune”. El informe de Recursos Hídricos de 2012 establecía que, si Quellaveco sufría déficit de agua, AAQ tendría que recurrir al agua de mar, alternativa más compleja, o reducir su producción de cobre, precisamente cuando se proyectan mayor demanda y precios durante los próximos siete años.
EL ACTA Y LOS FONDOS
El acuerdo de responsabilidad social de 2012 estimó el aporte de AAQ en S/ 1000 millones (mil millones de soles) durante 30 años, destinados a proyectos aprobados por el FDM. Su redacción precisa: “Oportunamente se evaluará si parte de los fondos antes indicados se destinarán a financiar los gastos de operación del Sistema bombeo y conducción de agua Chilota Chincune”. También preveía, durante el primer año, acuerdos relativos a la calidad del agua del río Miltune, presa Titire y una presa de la cuenca del río Moquegua (Carta N.° MQ09-CA-12-0043 y Acta N.° 3 del 13 de marzo de 2012).
Sin financiar el bombeo, “Chilota Chincune” y “Lomas de Ilo”, que representan S/ 450 millones (cuatrocientos cincuenta millones de soles), sirven para NADA. Martín Vizcarra se comprometió ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) a destinar S/ 200 millones (doscientos millones de soles) de AAQ para ese fin; Jaime Rodríguez, Zenón Cuevas y Gilia Gutiérrez no tuvieron capacidad de gestión. Siempre me inquietó la frase “SE EVALUARÁ”, cuando AAQ estimó el bombeo en US$ 2 millones anuales, unos S/ 200 millones en 30 años. Estimo que la empresa ha manejado totalmente este asunto.
Como sustento documental, constan el Acta N.° 20 del 11 de julio de 2012 y el acta de la Comisión de Responsabilidad Social del 10 de julio de 2012, firmada por Martín Vizcarra Cornejo, Socorro Aragón, Javier Marca Peñaloza, José Coaila Coayla, Alex Sosa Ocampo, Miguel Laura Vargas, Robinson Pacheco Velásquez, Gerardo Miranda, Juan Valdivia Valdivia y Francisco Raunelli. También se acordó financiar un almacenamiento de 2,5 millones de metros cúbicos en Asana, con desembolsos según avance de obra. Catorce años después, no hay obra.
EXIGENCIAS Y CONCLUSIONES
Es indispensable que AAQ presente un nuevo estudio de disponibilidad de agua para deslindar si la demora de “Chilota Chincune” obedece a ineptitud del FDM y sus profesionales, al cambio climático, al Fenómeno del Niño o al alza de precios y demanda del cobre. AAQ ha contratado una consultora para prever el Fenómeno del Niño de 2026 y seguimos sin respuesta. Considero razonable el 15 de octubre de 2026 para entregar los 650 l/s en el canal Pasto Grande y el informe técnico con conformidad del Comité de Monitoreo Quellaveco (CMQ), presidido por la gobernadora regional.
El acuerdo de 2012 fue un canje honesto: “PAZ SOCIAL PARA LA EJECUCIÓN DE QUELLAVECO” a cambio de S/ 1000 millones en 30 años y otros compromisos. Ha llegado el momento de “ajustar las clavijas” a AAQ.
Conclusión 1: Estimo que existiría un conflicto de intereses en demorar “Chilota Chincune” por las expectativas de escasez de agua. Pero el acuerdo de 2012 contempló que, ante una falta extraordinaria, AAQ recurriera a agua desalinizada. No encuentro sustento legal para postergar la entrega prioritaria de los 650 l/s a “Lomas de Ilo”; en segundo lugar, Quellaveco deberá utilizar agua de mar o reducir su producción. Desde que “Mantos Blancos” (AAQ) compró Quellaveco, el cobre pasó de US$ 1 a US$ 6 por libra. AAQ tiene recursos para cumplir.
Asana es también un reclamo justo, vencido y no solucionado. Podría llamarlo un abuso, como “Chilota Chincune”. Quizá haya algún arreglo con dirigentes, pero ¡no abusen! Las empresas decentes actúan decentemente. Información falsa es un delito.
Conclusión 2: Menciono al ingeniero Eduardo Serpa porque ambos firmamos, entre otros, los compromisos de 2012. He hablado tres veces con él, con documentos, en oficinas de AAQ en Lima.
Conclusión 3: ¡Moquegua está en pie de lucha!

