POR: ENRIQUE RIVERA SALAS
Ante la imposibilidad de encontrar datos específicos sobre nuestro paisano Juan Benavides Dorich, recurrí a mi dilecto amigo, el periodista Bernardino Rodríguez Carpio, quien me ha autorizado a utilizar la información que dejara nuestro coterráneo. Estoy seguro de que muchos no la conocían y que, gracias a Prensa Regional, tendrán la oportunidad de conocerla.
Iniciamos de inmediato su paso por la FAP.
El Hospital Central de la Fuerza Aérea del Perú, ubicado en la avenida Aramburú, Lima, lleva el nombre de un mollendino paradigma de la medicina militar: Juan Benavides Dorich, quien ofrendó su vida cumpliendo su misión de proteger la salud de los efectivos de este instituto armado.
Nació en Mollendo en 1906. Fue el quinto de seis hijos de una distinguida familia. Su padre, Carlos Benavides Zegarra, fue alcalde de la ciudad, y su madre fue Sofía Dorich de Benavides.
Hizo estudios en su tierra natal, luego en Arequipa y Lima. En 1924 migró a Suiza para estudiar Medicina en la Universidad de Lausana. Se graduó y, en este mismo país, se especializó en Traumatología.
Llegó a ser jefe del Hospital Cantonal de Lausana. Empezaba a abrírsele un horizonte de éxitos profesionales, pero pensaba en el retorno; no quería desarraigarse de su patria ni vivir lejos de sus seres queridos. Sentía como un deber servir a la sociedad peruana. A su regreso, se asimiló al cuerpo médico aeronáutico de la Fuerza Aérea del Perú (FAP). Era 1934.
Pasó por varias responsabilidades y, en 1943, fue enviado a realizar estudios de mayor perfeccionamiento en los Estados Unidos. Con el tiempo obtenía grados superiores y fue designado miembro de la Junta de Investigación de Capacidad Física. No era tanto un médico de escritorio como de campo: volaba dentro del Perú por decisión propia para conocer la realidad de los servicios médicos de la FAP y así poder mejorarlos. Le daba sentido y valor al trabajo de la sanidad en apoyo a este instituto.
El 10 de octubre de 1947 estuvo en la base El Pato, en Talara, junto a una misión norteamericana, pues quería discutir con sus integrantes sus propuestas y proyectos.
El bimotor Douglas C-47 despegó a las 7 de la mañana, piloteado por el coronel de la USAF John Renalds Hawkins. Se dirigían a la selva de Loreto y se reportaron al pasar sobre Puerto Chávez, en el río Cenepa. Luego entraron en silencio. Pese a la insistencia radial desde tierra, no respondían.
Se declaró el estado de emergencia y seis aviones salieron de Iquitos para peinar la ruta del Douglas. En una de esas naves iba a bordo el mayor FAP Carlos Benavides Dorich, el último de sus hermanos.
Seguiremos en una próxima publicación con la segunda parte.

