La instalación de un sistema de energía eólica para familias en situación de extrema pobreza de Valle Arriba, Cocachacra, fue uno de los principales anuncios realizados por Carola Zúñiga Perea al asumir la conducción del Rotary Club Puerto Bravo Mollendo para el periodo 2026-2027.
La iniciativa, valorizada en aproximadamente 75 mil dólares, fue presentada como la segunda subvención global impulsada por el club.
Zúñiga Perea también dio a conocer la conformación de un grupo de fomento en el Valle de Tambo. A ello se sumarían campañas de salud, programas de apoyo educativo, acciones ambientales y propuestas destinadas a fortalecer los emprendimientos locales.
Las intervenciones previstas estarían dirigidas a distintos sectores de la provincia de Islay y buscarían generar resultados sostenibles en el tiempo.
Al iniciar sus funciones, Zúñiga Perea manifestó que recibía esta responsabilidad “con profunda gratitud, compromiso y entusiasmo” y resaltó la importancia del trabajo conjunto para desarrollar las acciones proyectadas.
Durante su intervención también recordó la influencia de sus abuelos Arturo Perea y Marlene Díaz de Perea, de quienes, según expresó, recibió los valores de solidaridad y compromiso con los demás. Añadió que ese legado fue una de las motivaciones que la llevaron a aceptar la conducción de la organización.
Las propuestas fueron expuestas durante la transmisión de mando desarrollada el sábado 25 de julio. La nueva directiva quedó integrada por Jessica Arnao, vicepresidenta; Silvana Núñez, secretaria; y Connie Tejada, tesorera.
Asimismo, quedaron a cargo de los distintos comités Karina Leiva Amoroz, Aramis Perea Díaz, Ricardo Alarcón Miranda, Marlene Perea Díaz, María Esther Alarcón, Aramis Perea López y Karolin Llaza.

