Los agricultores de Moquegua que accedieron a los créditos de Agro Quellaveco reportaron un incremento promedio de S/ 17 mil en sus ingresos anuales, además de una mejora en su capital productivo mediante la instalación de riego tecnificado, casas malla, compra de maquinaria e insumos agrícolas, según un estudio reciente de Apoyo Consultoría y la Universidad Nacional de Moquegua.
A seis años de su implementación, el programa impulsado por Anglo American, en alianza con la Cooperativa Santa Catalina, ha entregado 459 créditos por un monto acumulado de hasta S/ 40 millones.
“Agro Quellaveco es un modelo de apoyo financiero e inclusión. El crecimiento del fondo, gracias a la responsabilidad de los prestatarios, ha permitido que más agricultores accedan a créditos por primera vez e ingresen al sistema financiero formal”, señaló Alejandro Justiniano, gerente de Desarrollo y Gestión Social de Anglo American.
Uno de los casos es el de Mauriac Mamani, agricultor de Jaguay Grande, en Torata, quien invirtió en fresas volcánicas bajo casas malla, logrando mayor rendimiento, menor uso de plaguicidas y mejores precios. También destacan Rosa Alarcón, productora de San Cristóbal, quien mejoró sus campañas con fertilizantes, y Olga Coayla, del valle de Moquegua, quien fortaleció sus cultivos de uva de mesa y hoy comercializa en el sur del país y mercados de exportación.
El estudio resalta además el rol de las mujeres en el programa. Casi la mitad de la cartera de clientes está conformada por productoras, y el 95% de ellas ingresó por primera vez al sistema financiero formal. Según el análisis, en promedio, las mujeres beneficiarias han reportado ingresos anuales superiores en mil 500 soles, un valor de producción agrícola hasta de 3 mil 200 soles por encima de los varones y hasta 6% más de incremento de activos productivos.
Los créditos también beneficiaron a productores pecuarios y agrícolas. Luis Mamani, en las Pampas de San Antonio, pasó de vender una vez por semana a abastecer mercados locales a diario tras invertir en una casa malla. En la zona altoandina, Abdul Ramos mejoró la genética de sus alpacas e instaló cercos, elevando la calidad de fibra y carne.
Los agricultores beneficiarios fueron reconocidos durante una ceremonia realizada en el marco del aniversario de la Junta de Usuarios de Moquegua. El programa busca ampliar el acceso al financiamiento rural, promover tecnología agrícola y dinamizar la economía local mediante mayor demanda de jornales, insumos y servicios.



