POR: NOLBERTO ARATA HURTADO
Ha transcurrido más de un mes desde que se realizaron las elecciones generales, con resultados sorprendentes en los que la población ha castigado a muchos grupos que, desde el Congreso, votaron por las leyes “procrimen”. Como resultado de estas, para la segunda vuelta quedan Keiko Fujimori y Roberto Sánchez Palomino.
Este resultado está sirviendo para que algunos sectores de la población estén dando confrontaciones, no solo partidarias, sino expresando y demostrando las más abyectas manifestaciones de racismo y minusvaloración hacia las personas o a determinados lugares de nuestro Perú, por lo expresado en la tendencia del voto.
Recuerdo que, con la pandemia de la COVID-19, se decía que las personas tendrían mayor solidaridad y consideración, que mejorarían los vínculos sociales; pero, viendo lo que está sucediendo, los psicólogos y sociólogos se equivocaron, porque las opiniones que escucho y leo de personas con una carga emocional de odio demuestran haber perdido los valores de consideración y respeto hacia el prójimo.
En las redes encuentro manifestaciones de personas que deberían ser referentes morales en la sociedad, pero violan lo dispuesto en la Biblia o lo indicado en el Código Civil o Penal, que guían nuestra convivencia civilizada, y expresan el deseo de que se dé muerte a los adversarios por tener pensamientos o ideologías distintas a la suya, o que el Ejército se subleve y dé golpe de Estado.
Han transcurrido los años y ahora hay un mayor desarrollo tecnológico, mejores condiciones de vida que suponían un cambio de mentalidad hacia una convivencia positiva y fraterna; pero, lamentablemente, estamos regresando a las peores épocas en que gobernaron dictaduras perversas y asesinas, que torturaban, mataban o desaparecían pobladores por solo pensar distinto o decir cosas en libros, canciones o poemas, y estar desprotegidos ante las autoridades y sometidos a una perversión e inclemencia.
Notamos esto como tendencia en las distintas manifestaciones que se ven en las redes o en algunos medios, y las correspondientes autoridades no actúan de oficio aplicando la ley para evitar que organizaciones o personas sigan normalizando esas manifestaciones perversas que emiten, supuestamente, por la libertad de opinión.
EL 7 DE JUNIO
Según el cronograma electoral, el día 7 de junio, histórica fecha en que Bolognesi y un grupo de grandes peruanos, solidariamente, a pesar de la desventaja numérica que tenían frente al enemigo, votaron por la no entrega de nuestro territorio, sacrificando heroicamente sus vidas en Arica.
Por eso ahora conmemoramos el Día de la Jura de la Bandera, en que los peruanos valientes se comprometieron a luchar hasta quemar el último cartucho. Las circunstancias y el destino han querido que en dicho día se dé la realización de la votación para que el pueblo determine quién será nuestro próximo gobernante, y es motivo para emular ese heroico gran sacrificio por nuestro Perú.
Espero que en estos 18 días para la fecha clave, las expresiones y actitudes se modulen, haya mejor convivencia sin violencia, sí con reflexión, procurando los mejores resultados que permitan derogar y corregir las leyes perversas dictadas en contra de la mayoría de la población, que han generado mayor inseguridad, limitación de opinar mediante referéndum, conculcado nuestra libertad, y limitar la excesiva burocratización del Congreso, que tendrá ahora dos cámaras y un desorbitado presupuesto que afecta el desarrollo de nuestra querida nación.
Recuerda que este 7 de junio tu voto, aparentemente minúsculo, será fuente de energía, poderosa unión y gran fuerza base para que se den importantes cambios para el buen gobierno, progreso y bienestar de nuestro Perú.
¡Tú eres responsable de lograr el cambio!

