Un nuevo cruce de versiones entre sindicatos de construcción civil se registró en la provincia de Islay, a raíz de una denuncia pública sobre presuntos actos de amedrentamiento e intento de paralización en la obra del colegio Mariátegui, en Mollendo.
DESCARGO DEL DIRIGENTE
En ese contexto, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Construcción Civil de la provincia de Islay, Vladimir Pinto Ocsa, rechazó las acusaciones formuladas por Roberto Tito, representante del sindicato Fenatracc, y aseguró que su presencia en el lugar tuvo carácter coordinado.
“Nunca hemos ido a paralizar la obra”, sostuvo el dirigente, al descartar de manera categórica las versiones que lo vinculan con una supuesta intención de frenar los trabajos.
SOBRE EL INGRESO A LA OBRA
Respecto al video difundido, donde se le observa sin casco, Pinto explicó que no ingresó a una zona de riesgo dentro del proyecto. “Estábamos en el área de ingreso, no en el área de producción”, indicó.
Añadió que contaba con otros implementos de seguridad, y que el casco es entregado por el personal de vigilancia al momento de autorizar el ingreso.
MOMENTO DE TENSIÓN
Según su versión, el incidente se generó cuando un grupo vinculado al otro sindicato llegó acompañado de efectivos policiales, lo que produjo un momento de tensión en el acceso a la obra.
El dirigente señaló que el ingeniero con quien tenían prevista la reunión habría sido increpado, situación que —afirma— quedó registrada en videos.
VERSIONES OPUESTAS
Mientras la denuncia sostiene que hubo amedrentamiento y riesgo para la continuidad de la obra, Pinto insiste en que la intención fue dialogar con una subcontrata de albañilería.
“Nosotros hemos ido por una reunión pactada con anticipación, no a generar conflictos”, precisó.
POSIBLE ACCIÓN LEGAL
Finalmente, anunció que evalúa iniciar acciones legales por difamación, al considerar que las declaraciones difundidas afectan su imagen y la del sindicato que representa.


