Gran indignación generó entre los vecinos de la Pampa Inalámbrica la venta de pollos y patos expuestos al sol y mantenidos en jaulas, situación que fue considerada por la población como un presunto caso de maltrato animal.
Al observar que las aves se encontraban hacinadas, sin agua ni alimento, los moradores dieron aviso a las autoridades y solicitaron la intervención de la Policía Ecológica, cuyos efectivos acudieron al lugar y constataron los hechos.
Uno de los agentes señaló que se verificó que se trataba de aves domésticas, motivo por el cual no correspondía su traslado. Sin embargo, indicó que se exhortó al comerciante a garantizar la seguridad y el bienestar de los animales, recomendándole no mantenerlos en esas condiciones y ubicarlos bajo sombra.
Ante la intervención, las autoridades dispusieron que el propietario proporcione de manera inmediata agua y alimento a las aves. Por su parte, el comerciante manifestó reiteradamente que no estaba incurriendo en ningún delito y que esta actividad constituye su único medio de sustento.

