POR: MIGUEL ARTURO SEMINARIO OJEDA (RESPONSABLE DEL MUSEO ELECTORAL Y DE LA DEMOCRACIA DE LA DNEF DEL JURADO NACIONAL DE ELECCIONES)
No pocas veces, la práctica de la política como tarea permanente es protagonizada por varios miembros de una familia, y se suceden de una generación a otra. Hay diferentes casos en el Perú y otros países de América, y con toda seguridad debe haber casos a nivel mundial. En el caso peruano podemos mencionar a las familias Pardo, Belaunde, Prado y otras. Hoy presentamos un caso singular en el Perú, alrededor de la familia Grau.
En diferentes libros sobre Miguel Grau Seminario, el Caballero de los Mares y Peruano del Milenio, se destacan episodios relacionados con sus descendientes, procreados con su esposa Dolores Cabero Núñez, siendo quizá el más mencionado Rafael Grau Cabero, abogado que incursionó en la política como militante del Partido Civil, en el que su padre actuó desde el comienzo de su carrera política.
Siendo presidente de la República don Óscar R. Benavides, tras el derrocamiento del presidente constitucional Guillermo Billinghurst, fue ministro de Justicia, Instrucción, Culto y Beneficencia del Perú. Grau Cabero se había educado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, afiliándose luego al partido político, en cuya trayectoria se conoce que destacó por su elocuente oratoria. Está registrado como alumno de la Universidad de San Marcos, donde se graduó de bachiller en Jurisprudencia, y posteriormente de bachiller y doctor en Ciencias Políticas y Administrativas. En la misma casa de estudios se recibió de abogado.
Rafael Leopoldo Grau Cabero había nacido en Lima el 17 de enero de 1876 y moriría trágicamente en Tambobamba, Apurímac, en 1917. Fue un abogado de prestigio que incursionó en la política peruana, siendo diputado por Cotabambas entre 1905 y 1917, por sucesivas reelecciones. Durante su ejercicio legislativo, como consta en los Libros de Debates del Congreso de la República, no dejó de tocar asuntos relacionados con la defensa nacional y con relaciones exteriores. Rafael Grau se casó con María Elena Price Argumaniz, con quien tuvo seis hijos.
En el Callao se encuentra registrado en la relación de alcaldes de la Provincia Constitucional, como se destacó en una exposición que el Jurado Nacional de Elecciones llevó a cabo en el primer puerto peruano, a través del Museo Electoral y de la Democracia.
Se encontraba en una gira proselitista en Apurímac, exactamente por los pueblos de Cotabambas, para su reelección, cuando murió asesinado enfrentándose contra los partidarios de su contendor político Santiago Montesinos Guzmán. Al momento de su fallecimiento, su madre, la viuda del héroe Miguel Grau, se encontraba en Francia, y su deceso conmocionó a todo el país, no siendo pocos los que señalaron al presidente José Pardo y Barreda como relacionado indirecto con ese crimen que conmovió a los peruanos.
SU PASIÓN POR LA POLÍTICA
Militó tempranamente en la política, primero apoyando a Mariano Nicolás Valcárcel dentro de la Unión Cívica, a la que representó en la Junta Electoral Nacional de 1904, organismo electoral que había sido creado en el gobierno de Nicolás de Piérola en 1896, con la intención de darle un organismo electoral permanente al Perú.
Como diputado elegido por la provincia de Cotabambas, se mantuvo sucesivamente durante doce años consecutivos. Como orador convincente, se destacan sus notables exposiciones planteadas en 1908 al ministro de Guerra Norberto Eléspuru; y como gran patriota, y pensando en la situación del país cuando su progenitor actuó en defensa de la patria, propuso la compra de buques para la armada peruana, y no cesó de abogar por la recuperación del Perú tras las consecuencias de la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia, así como hizo propuestas por la integridad del territorio nacional.
El historiador Jorge Basadre lo registra dentro del primer gobierno de Augusto B. Leguía y en su posterior oposición al gobierno de Guillermo Billinghurst, llegando a ser miembro del comité parlamentario que preparó el golpe de Estado del 4 de febrero de 1914 contra el representante del primer gobierno populista en el Perú, pese a que no fue partidario de la disolución del Congreso.
Grau Cabero estuvo entre los que apoyaron la elección parlamentaria de Benavides como presidente provisorio, participando al año siguiente en la Convención de Partidos Políticos de 1915, de la que salió la candidatura de José Pardo y Barreda, quien sería presidente constitucional de la República por segunda vez, entre 1915 y 1919.
Tras el crimen, el cuerpo de Grau fue trasladado al Callao. Sus hermanos Óscar y Miguel siempre acusaron a José Pardo como autor intelectual del hecho. En memoria del personaje, la provincia de Cotabambas pasó a llamarse provincia de Grau desde 1919.